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Performance

Abre la boca, grita, al soltar las manos, una idea: introducirse la cruz, escupir a los transeúntes. ¡Protesta!, ¿por qué protesta? ¿Reivindicaciones?
Nadie presta atención, nadie ve, sin embargo, grita.
Días después, todo indica que le cosieron la boca con una propuesta. 
Surgen las actitudes simbólicas, suena el trap, ¿quién fue?, ¿qué pasó? 
Clavan el cartel, invitan al público a expresar sus desaciertos.

Saltar juntos

Inna traía aparejada una comprensión extra mundanal que no tenía nada en común con las mentes terrenales. Al desahogarse salió de los torvos riscos, de los espacios que separan a las nebulosas de la línea del abismo. Su rostro sombrío era hermoso y lleno de sabiduría, y sus refulgentes e intensos ojos de una rara pigmentación, eran en extremo penetrantes. Amorosa y serena; parecía estar lista para proponer algo. Mientras pensaba la

Degeneración

Se observaron en el espejo para compararse con la foto que estaba en la mesilla, y saltó el detalle: la caricatura de la hembra y el macho humano en un raro engrandecimiento óptico. No eran los mismos, últimamente estaban sufriendo un aislamiento social. Había deformidades irreparables en sus cuerpos a los que ellos consideraban indescriptiblemente horribles. Treinta y cinco años después posan juntos, al dispararse el obturador, la cámara absorbió toda la... Texto completo.

Publicado en el número 100 de la revista de THE Barcelona Review.

Revista Colofón | Estación: Calle 125 (línea de la Avenida Lexington)

         Ilustración: José Bejarano

Un cuento de Juan Carlos Vásquez sobre las decisiones y, sobre todo, una decisión conjunta que irrumpe en lo cotidiano. Ilustración de José Bejarano. 

Bajar, subir, bajar, salir, entrar… pude haber sido yo, pudo haber sido otro, ahora simplemente era ese nadie al que no le prestamos atención cuando andamos a toda prisa por la calle. En la estación del tren la luz no era la misma, en ... Leer el cuento completo en la Revista Colofón».

Esperando en el sofá


Hay variadas formas de espera. Esperamos: al cartero, la primavera, los resultados de los exámenes médicos, una invitación, la comida, al tren, y al autobús. Esperamos la llegada del año nuevo, de la noche, de la suerte, del resultado del partido y del examen. Una llamada. Esperamos a que cese el malestar de un trastorno, a que nos encuentre el ser soñado o se aplaque la tormenta, pero cuando se nos va la vida a cuenta de falsas promesas que nos impiden... Esperando en el sofá (Revista Babab).

Fotografía de Jorge Moncayo (en Unsplash). Public domain.

¿Autobiográfico?

X, no es irreal, existe en alguna persona. No parece absurdo, es absurdo en su autodestrucción y no despierta simpatía. Sus acciones están repletas de detalles dispersos que parecerían apuntar a algo y solo son distracción y pérdida de tiempo, nunca se enfoca, se pierde en su propia «historia» y el redactor no es capaz de torcer los hechos por su evidente limitación de ingenio. Hay mucho que se podría recortar en el texto (a pesar de ser bastante corto) pero el resultado sería el mismo, nada.

El último viaje

Se establece el comienzo de un dictado del que nunca hablaba en casa, la estructura infinita de un más allá. La muerte está allí, con sus silencios, con sus doctrinas condenatorias esperando que haga todo con sus manos para desarmarlo. Promete un sitio de orden y de generosa hospitalidad que no conoce. Está impaciente, ansioso al no saber cómo ni cuándo comienza el traslado. Reconoce que él no ha escrito las reglas, es un examen triste y cruel, imposible de aprobar… No puede

“Me he entregado a un ejercicio de profundizar en el inconsciente colectivo”: Juan Carlos Vásquez – Entrevista de Wafi Salih | Revista Almiar

“Me pareció fantástico poder crear un escenario donde las víctimas pudieran vengarse de sus agresores: personas aparentemente frágiles que dan rienda suelta a su ira cuando son estigmatizados”. 

El viaje, la muerte, y el abordaje psicológico de los personajes y sus extravíos constantes son referencia ineludible a lo vivido. Entrevista en la Revista Almiar (Margen Cero)

Photo by Jacek Dylag on Unsplash.

La cuenta atrás

Del virus y el confinamiento al efecto de la vacuna, del efecto de la vacuna al botón nuclear. La anticipación de las exigencias de un futuro conflicto pide una comprensión de la continuidad de la naturaleza de la guerra, los avances tecnológicos y los cambios en la orientación. Mientras todos enloquecen intento pensar en el paraíso. La imaginación figurativa de la masa me asquea, tan activa y susceptible de ser estúpidamente manipulada.

El Hotel Thomas Jefferson, Martina, Los estudios clínicos y Nuestros primeros impulsos realmente homicidas

No me quedé en Tampa Bay, una ciudad donde tenía asegurado un trabajo, la estabilidad que todos buscan y decidí ir hasta Miami, estar un tiempo, volver a irme y volver a regresar… 

Miami, 1999

Hasta que no coloqué el dinero de la habitación sobre la mesa de la oficina no dejó de ignorarme, así era Jean Paul, manager y propietario del Thomas Jefferson: una estructura vieja y descuidada con tres pisos y cien habitaciones. 

Tercera dosis



En la mesa decían que en tan inmensa urbe —en realidad, una suma de tres ciudades: Wuchang, Hankou y Hanyang— capital de la provincia de Hubei el virus habría escapado accidentalmente del Instituto de Virología, también existía la posibilidad de que el Gobierno chino hubiese ocultado el origen real. Otra opción: el laboratorio estaría experimentando y manipuló una cepa del virus SARS que escapó y fue mutando… que si los murciélagos, el pangolín…

Raval Road (segunda parte)

Una escalera helicoidal me lleva hasta uno de los pisos superiores del hotel Villanueva en Plaza Real. He tenido fortuna, mi temor eterno de no encontrar ventana ha pasado al entrar a la habitación y ver un balcón con una vista maravillosa. Abro el bolso, sacó el whisky. Dos, tres tragos y a dormir, a la mañana siguiente finalmente será hacer el trámite consular que tanto tiempo estaba esperando y volveré a sentirme libre.

3,2,1,0... Ómicron


3,2,1,0… explotan las carcajadas y los abrazos. Las lágrimas corren sobre la piel reseca de las mejillas, el frío rompe los cartílagos, los fuegos artificiales decoran el cielo resonando con sus estruendos. Mientras, María, abraza a madre, padre, hijo, ex. Jesús, cuelga una piñata con forma de dromedario para su hijo menor que está de cumpleaños. 

Desde el fondo se escucha una multitud, su bullicio y sus discusiones. Por unas horas la nada se llena de intención. 

El observador

En la venta de moral y transparencia escuchó el roer de una rata, un discurso, una metodología que a través de tiempos inmemoriales tiene la capacidad de cumplir con los horarios y multiplicar una acción como un reflejo para hacer análisis y jugar a varios juegos como si fuese el mismo.
El laboratorio sigue abierto. Ratas de traje y poesía se encuentran para contemplar el paisaje. No hay apuestas entre roedores, hay placer y simulación. Hay gemidos

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A las cinco de la mañana en la misma parada de autobuses la misma mujer me dice que no es el vehículo que esperamos el que se aproxima, parece, pero no es. Faltan diez minutos, tal vez algo más para que llegue. El frío es insoportable, ha bajado más de lo previsto o mis huesos han absorbido el día de hoy toda la humedad, me muevo intermitente, abro y cierro las manos hasta que por fin abordo. "No decías que eras inmune al frío", comentan algunos, no respondo.

Plural (reencuentros)


Lo obligaba la duda. No siempre supo diferenciar entre la pesadilla y la realidad. No podía calcular cuántas contradicciones a lo largo del camino, se aislaba, salía, volvía a aislarse con una intermitencia casi exacta.

Tanto pensar en la aprobación, descalificación o censura, pero en el entorno en que se movía ya no existia nadie. Todo fue tan peculiar, tan excesivo y paso tan rápido. Ahora se ve en el espejo, piensa, se detalla: es un hombre alto y desgarbado, con barba y

Tierno y salvaje


Subió a la tarima entre aplausos, se acercó al micrófono y alterado declamo sus poemas:

 ¡Amo!... amo con profundidad y dicha. Me enredo en tus pestañas.

En medio de toda esa ruidosa epopeya flamean esas páginas benditas dónde se escribirá nuestra historia.

En la pausa, ella se estremece, siente como un escalofrío de infinito, creé vibrar sobre esos

Inanición


Se despierta de repente. Ha pensado algo. Es un cuadro sin techo rodeado de paredes. Pero ahí no había nadie, ahí era la oscuridad total, debe de haber estado nublado. No insiste, vuelve a taparse con la sábana. Al sentir la fría brisa nocturna que entra por la ventana llega una deliberación.  Ojalá (vuelve a pensar) pudiera recobrar alguna idea atractiva, flotar hacia el aire, como llevado por suaves alas de plumas. Entre uno y otro pensamiento han pasado seis minutos.

The game is over | (Ward's island)

Nos agrupamos y nos desagrupamos mientras  los drogadictos de Wards Island se ponían de acuerdo para no protestar, pero la respuesta siempre era la misma; arrestos, traslados. Perder la cama en la noche sabiendo perfectamente que podrían pasar días durmiendo en un sucio salón de espera. 
Alexandre intensificó el consumo de todo lo que llegase a sus manos. Se justificaba al

Divagaciones sobre el nuevo orden mundial

Los influencers pagados por los políticos, los envidiosos, las pitonisas, los criminales convirtiéndose en jueces. El desarrollo tan artificial como deformado e infantilismo en un círculo absorbente que se denomina agenda.

No hay margen de maniobra.

Aquí o allá utilizarán un movimiento de resentidos para lograr los hechos. Los medios de comunicación de masas son el cultivo de toda la gama emocional. Todo deseo es secuestrado y dividido. Cuando crees que vas en dirección correcta vas a contracorriente. Eres el conejillo de india, la cobaya, el experimento que grita y protesta y termina firmando sentencia tras sentencia.