Debido a las alteraciones metabólicas sentía una sensación de hormigueo en la piel, mareos, palpitaciones, una frecuente dificultad para concentrarme, cansancio y debilidad. Una que otra vez desfallecí al despertarme entorno a la madrugada. En medio de todo aquello empecé a caminar. Todos los días avanzaba un poco mas entre la necesidad de lograr encontrarme con alguna idea, insistía. Había logrado orientarme alejándome de todo.

Todos los cálculos y todas las matemáticas se mezclaban con lo divino. Aquella suma de situaciones siempre desenlazaban en un solo resultado, aun así buscaba la sorpresa en algún detalle que volviera a animarme. Me visualice en otros que veía en el parque. Años atrás en esas miradas perdidas no veía nada, ahora percibo que decían más de lo que yo entendía. Al extremo vi como se recortaba el camino como todos se quedaban atrapados dentro del círculo. Sugestionado evadí con sigilo todo cuanto pudiese encerrarme y me decidí a continuar rompiendo con todas las fuerzas las líneas que marcaban el límite de lo posible.



Copyright © 2015 
Juan Carlos Vásquez






Después de probar,
   el tiempo 
se ha consumado 
abriendo 
una fisura.

Ahora vas a atacarte  
 inutilizando lo aprendido,
realizando un esfuerzo  
 sin que lo parezca. 

Converso al deseo 
 te preguntas 
con que se regulan las  
alteraciones

como se detiene 
 el impulso eléctrico 
que da la señal  
de desorden.

Ahora se exhorta 
ante la verdad 
a no pensar
              mientras 
se escuchan 
voces
          tenues 
                   sigilosas
  pactando el silencio.






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Aniquilar da un sentimiento de poder y halaga algo oscuro, original, en nosotros. No es construyendo sino pulverizando como podemos adivinar las satisfacciones secretas de un dios. De ahí el atractivo por la destrucción y las ilusiones que suscita en los frenéticos de cualquier edad. - Cioran -


Lo ignoré, incluso cuando insistió en sujetarme. Le reste importancia a sus acciones. Relegado por todos se sentó a mi lado. No sabía qué mal se cernía. Llevado por el disparate las provocaciones fueron en aumento, desde entonces, comenzó a transitar por mis venas un inusual sentimiento de culpa.

Pensé, puede que no le diera importancia a algo que lo tenía. Puse a un lado su ira y medite sobre la actitud que constantemente mostraba. Estaba tan desfavorecido. Sucedía algo en lo que yo no tenía incidencia alguna. No sabía si había hecho lo correcto al no prestarle atención, al no darle la importancia necesaria al asunto. Creí que el tiempo calmaría sus impulsos, por eso siempre dejaba pasar las horas. Nunca fue el momento de una conversación, de intentar calmar los ánimos, sabía que me sumergiría en una angustia innecesaria y aceleraría el peligro pero aquel día percibí la diferencia. Su mirada era maléfica, llena de envidia, odio, rabia y recelo. 

Entonces levanto una de sus cejas, pude escuchar el crujido de su dientes a la par. Escudriño sobre mí completamente. Sentí su enfado en una respiración acelerada, arrítmica. No sé de qué me hacia culpable pero ya era suficiente. No estaba dispuesto un día más a tolerarlo. Ya no aceptaría que impedimentos morales o normativos en las leyes me detuvieran. Me debatí entre el instinto y la razón, asocie mi mala suerte a este tipo de personas. Transgredí toda vulnerabilidad. El, al que todos temían ahora sería mi presa, no lo dejaría escapar. Lo mataría a él y luego iría en busca de muchos otros que me había perturbado en el pasado. Me incline por un juicio donde yo arbitraria su suerte, estaba decidido. 







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No sé a cuantas coronaciones había asistido, desde el Atlántico hasta el Mediterráneo. De este a oeste. La Virgen de los desamparados es la patrona de la Comunitat. Cien veces me repitieron que la hermandad tuvo como objetivo atender enfermos, recoger niños locos y desamparados. Yo prefería la celebración de San Genari. Su historia contrarrestaba la solemnidad de las hermandades que llorando cargaban vírgenes. Genarin fue un aficionado a las mujeres y al desorden. Atropellado por un camión de basura. Años después, ese mismo día cuatro hombres se reunieron en una plaza y bebiendo orujo, recitaron poesía y conmemoraron la vida del personaje dándole forma a la idea de que era un santo.


La procesión año tras año fue duplicando el número de asistentes- Se realiza una cena regada en bebida y se marchan en procesión por el casco antiguo pasando de taberna en taberna, pidiendo vino. El destino final es el tercer cubo de la muralla, donde fue atropellado y se dejan unos presentes al "santo": una corona, aguardiente, naranjas, queso y pan. Se le atribuyen varios milagros, entre ellos La redención de la prostituta que lo encontró muerto, que, según la tradición, dejó su oficio y se volvió a su Lugo natal en Gálica.


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ILUMINACIONES Y FISURAS


Hemos llegado hasta
aquí por una pendiente,
moviéndonos entre el margen
de extremo a extremo.

Bebiendo en las oscuras ciudades
el líquido de la expectación.

Empujándonos a través del paso,
dando la vuelta a la vacía esquina
y a todo lo que fue creado
con los órganos en las manos
y lo inexpresable en la cabeza
hasta alcanzar la cosa.

Algo oculto no escrito
envuelto en una mistica mortaja,
una re creación secreta
y deseada
para inspirar terribles
pensamientos.



LA VORÁGINE

Dóciles parodias
que asocian colores y formas
emanan con un daño
extendido,
con un lenguaje inaudible
repitiendo el ejercicio.
Emerge el circulo
de la naturaleza
y arrastra por sus senderos abiertos
hombres y mujeres hasta disolverlos
en sus profundidades.
Hoy late entre los oídos
entre las monstruosas formas
como amenazas obscenas
y nada impacta.
Los grandes reyes de la baba
han muerto
antes las arcadas y el pavimento.
La vorágine ha concluido en su ciclo.



EL MUNDO DE LAS COSAS

Elementos que en su vulnerabilidad misteriosa
contienen lo que fueron ideas,
movimientos.
Las formas me llevan
inefectivamente a calcular
esperando alguien mas
que habite entre espacios.
Las paredes se confunden
con el terroso de un sofá desvaído,
se marca la silueta de una espalda,
se instala transitoriamente
contemplando una secuencia
interminable en mis actos.
Todo tiene un aspecto inquebrantable,
una desmedida exaltación.
Durante las pausas del balcón
logro enumerar los pensamientos.
Perfectamente se ha constituido
la ocupación entre reiteradas pautas
del día y de la noche.
Su virtud ha quedado
creando un circulo cerrando,
un adiós pensativo.



PIELES Y HUESOS

Se han herido descalcificándose
de tantos roces y dobleces
con una sincronización
exacta y absoluta
transgrediendo cartílagos
y membranas.
El daño ha llegado al partirse,
al regenerarse desfragmentando
la exactitud del paso,
obedeciendo al pasarse
el límite que escalala lógica,
el mundo de las cosas todas
con todos los impulsos.
Andar así,
entre un cuerpo
levantado por copiosos filamentos
y superficies óseas,
hilvanando secuencias vulnerables
con la inoxerable y oxidada rueda.



ALQUÍMICO ASOMBROSO

Un día al levantarse
por fin ver y asociar
que un coro grave de vientres
hinchados
se expulsaran en grupos
para transgredir.
Un día al levantarse por fin ver
y asociar el desquicio asombroso
que avanza ante todo,
el castigo que carga
bajo el mandato exclusivo
del tiempo
el encanto irracional
del todo...




Barcelona 

Copyright © 2015 Juan Carlos Vásquez

Jaime Saenz y la tía Esther, La Paz, años 50




Conocí la obra de Jaime Saenz en un viejo sótano de un edificio en Manhattan en el año 2002. La obra era una extensa tesis de grado que me dejó impactado de principio a fin. Desde entonces ha sido una lectura obligada, un referente que me ha llevado a indagar y descubrir nuevos entornos que desconocía. 



Explorar todos los caminos para saberse perdido en la nada pero obligarse por alguna razón a intentarlo una y otra vez. No hay que hablar de exilios, ni de búsquedas continentales. Jaime Saenz encontró en su espacio el secreto nocturno de todas las noches y de todos los universos. Una abstracción del mundo exterior en los propios pensamientos y agobios de su existencia, que eran más grande que la geografía total de las distancias posibles. Jaime Saenz inevitablemente sigue causando muchas interrogantes por la intensidad de su prosa, por la complejidad de su vida y los enigmas que siguen transgrediendo su historia. 



“En las profundidades del mundo existen espacios muy grandes -Un vacío precedido por el propio vacío, que es causa y origen del terror primordial, del pensamiento y del eco. Existen honduras inimaginables, concavidades ante cuya fascinación, ante cuyo estancamiento seguramente uno quedaría muerto. Ruidos que seguramente uno desearía escuchar, formas y visiones que seguramente uno desearía conocer, quién sabe con qué secreto deseo, de llegar a saber quién sabe qué” 



El alcohol, la muerte y el lenguaje fueron intrínsecas en su diario cotidiano, una suerte de ironía que surge de forma desenfrenada, todo ello pretendiendo encontrar vías opuestas a la realidad imperante. Sin duda alguna ir de su mano es viajar a las profundidades. Es entrar en un espacio vetado por el miedo donde hurgar y perderse es encontrar respuestas maravillosas 



“Mientras viva, el hombre no podrá comprender el mundo; el hombre ignora que mientras no deje de vivir no será sabio”. [...] “Qué tendrá que ver el vivir con la vida; una cosa es el vivir, y la vida es otra cosa. / Vida y muerte son una y misma cosa.” 



Gisela Morales, sobrina de Jaime Saenz Guzmán, responsable de su archivo y derechos de autor nos presenta una fiel exposición de aspectos de su vida desde el entorno familiar. Su relación con la ciudad de La Paz, el amor. Anécdotas inéditas y trascendentales en la creación de su obra, presentándonos al cierre material de sus archivos como aportes testimoniales. 





my archetypes

©Derek Ogbourne
Susana Medina ©Derek Ogbourne

“Estoy escribiendo sobre el azar, el caos, el silencio, el sonido, el trauma, las sombras, sobre convertirse en un ciborg”. 



Nacida en Hampshire (Reino Unido), de padre español y madre alemana de origen checo, crece en Valencia y desde el año 1989 vive en Londres. Con una prosa que por su eficacia, por su amplitud nos renueva.Susana Medina pasa a formar parte hoy en día de los pocos escritores que violentaron la fuente por una evolución constante. Expectativas como un misterio donde es necesario rasgar de todos los pedazos el bocado más apetecible. Lidiar con la experiencia en su ironía insoslayable y salir airoso con las reflexiones más profundas e inusitadas. Susana Medina que esta próxima a publicar con la prestigiosa editorial Dalkey Archive, Best European Fiction, 2014, representando a España, nos da la oportunidad de conocer más de su obra, de su vida, en una entrevista. Diciembre 2013.



“Quizás como no somos nadie y como una dirección absoluta es un postizo conveniente para no enloquecer, he decidido situarme en el extravío, como camino certero, el caos que me encarna” 


my archetypes



El hospital puede ser cielo


nosotros una mariposa,
lo que sea en el cielo
de la mano de una enfermera,
de un pedazo de cuerpo
que empuja
y su conexión con la máquina
re-inician una forma de respiro
y de vida.


Reintentando respirar
en medio del insomnio
te aferras al poco aire
a las sábanas,
con los pulmones vacíos
(sin agujas)
buscando las puertas
del Albuterol.



Entonces jugando
exhalar, inhalar,
nadando evadir lo que el ojo no ve,
al zig zag desunir el orden alfabético
de las trampas,
en favor de la vida como una fiera
para sacar alertas rasgando velos y membranas
hasta que un pájaro cante avisando que hay otro día,
que hay otra oportunidad en la serie infinita.


009

(Me canto y me celebro
para excavar una suerte de reino
donde la vida y el poema
ya no es nada)
©Juan Carlos Vásquez   







INÉDITOS ENTORNOS DE JAIME SAENZ REPORTAJE A GISELA MORALES, ENERO 2014

Conocí la obra de Jaime Saenz en un viejo sótano de un edificio en Manhattan en el año 2002. La obra era una extensa tesis de grado que me dejó impactado de principio a fin. Desde entonces ha sido una lectura obligada, un referente que me ha llevado a indagar y descubrir nuevos entornos que desconocía. Por Juan Carlos Vásquez.
El alcohol, la muerte y el lenguaje fueron intrínsecas en su diario cotidiano, una suerte de ironía que surge de forma desenfrenada, todo ello pretendiendo encontrar vías opuestas a la realidad imperante. Sin duda alguna ir de su mano es viajar a las profundidades. Es entrar en un espacio vetado por el miedo donde hurgar y perderse es encontrar respuestas maravillosas 
 Gisela Morales, sobrina de Jaime Saenz Guzmán, responsable de su archivo y derechos de autor nos presenta una fiel exposición de aspectos de su vida desde el entorno familiar. Su relación con la ciudad de La Paz, el amor. Anécdotas inéditas y trascendentales en la creación de su obra, presentándonos al cierre material de sus archivos como aportes testimoniales.   


Nacida en Hampshire (Reino Unido), de padre español y madre alemana de origen checo, crece en Valencia y desde el año 1989 vive en Londres. Con una prosa que por su eficacia, por su amplitud nos renueva.Susana Medina pasa a formar parte hoy en día de los pocos escritores que violentaron la fuente por una evolución constante. Expectativas como un misterio donde es necesario rasgar de todos los pedazos el bocado más apetecible. Lidiar con la experiencia en su ironía insoslayable y salir airoso con las reflexiones más profundas e inusitadas. Susana Medina que esta próxima a publicar con la prestigiosa editorial Dalkey Archive, Best European Fiction, 2014, representando a España, nos da la oportunidad de conocer más de su obra, de su vida, en una entrevista. Diciembre 2013. 


ENTREVISTA A ALBERTO JIMÉNEZ URE, POR JUAN CARLOS VÁSQUEZ

 Alberto Jiménez Ure esta incluído en las principales antologías de cuentos que se han editado en Venezuela durante la transición entre los Siglos XX-XXI, entre las cuales Narradores andinos contemporáneos[Fundarte, Caracas, 1980], El cuento en Mérida [Universidad de Los Andes, Mérida, 1985], La narrativa corta en el Zulia [Presidencia de la República, Caracas, 1987], Relatos venezolanos del Siglo XX [Biblioteca Ayacucho, Caracas, 1988] Memoria y cuento [Pomaire, 1992],Recuento [ Editorial Fundarte, Caracas, 1994. Scripd, pdf.


Eliezer Ortiz posee entrenamiento con el Teatro del Arte de Moscú, en la Universidad de Harvard, E.U., y British American Drama Academy (BADA), en la Universidad de Oxford, Inglaterra. En UCLA estudió con el actor ganador del Oscar Sir Anthony Hopkins; Gil Cates, Mel Shapiro, Ellen Geer, April Shawhan, Linda Kerns y Henry Goodman. Scripd, pdf


ENTREVISTA CON SUSANA MEDINA POR JUAN CARLOS VÁSQUEZ

Abril 2009. SUSANA MEDINA nació en Inglaterra (Hampshire) en 1966. De madre alemana de origen checo y padre español, tras vivir unos meses en Alemania, su familia se trasladó a España (Valencia) en 1968, donde se educó. Al leer en las cubiertas de libros que los escritores a menudo viven en otros países, cuando tenía 19 años se fue a Londres. Fascinada por el 'multi-culturalismo' y las subculturas de esta ciudad, estudió Historia del Arte e Italiano en University College y vivió durante un año en Venecia y Bolonia donde estudió en el DAMS con Umberto Eco y Dario Fo. Scripd, pdf


ANTONIETA MADRID - EL ÉXITO DE UN LIBRO Y DE UN AUTOR ESTÁ EN LOS LECTORES - POR JUAN CARLOS VÁSQUEZ 

Antonieta Madrid. Magister en literatura latinoamericana contemporánea, Universidad Simón Bolívar (USB, 1989); licenciada en educación, Universidad Central de Venezuela (UCV, 1968); estudios de doctorado en ciencias sociales (FACES/UCV). Invitada por la Escuela de Letras de la Universidad de Iowa como escritora en residencia, recibió el título de Honorary Fellow in Writing en 1970. Ha publicado Nomenclatura cotidiana (edición bilingüe: Naming Day By Day),New York, 1971. Scripd, pdf

 Luis Bénitez es miembro de la Academia Iberoamericana de Poesía, Capítulo de New York, EE.UU., con sede en la Columbia University. Ha recibido el título de Compagnon de la Poèsie de la Association La Porte des Poetes. Université de La Sorbonne, París, Francia. Miembro de la Sociedad Argentina de Escritores y de la Fundación Argentina para la Poesía. Scripd, pdf


« CUENTOS ROJOS » DE SUSANA MEDINA, RESEÑA POR JUAN CARLOS VÁSQUEZ - RED TALES, CUENTOS ROJOS -

Ambientado en el sub mundo de Londres, un libro fascinante, de novedoso diseño, una edición bilingüe única. En tiempos donde la literatura comercial se apoderó de las estanterías, sin duda alguna surge como una de las propuestas más innovadoras. Scripd, pdf


« LAS PUERTAS DE TANNHÄUSER», DE EDUARDO ESPÓSITO - RESEÑA POR JUAN CARLOS VÁSQUEZ

Eduardo Espósito. Nace en la ciudad de Buenos Aires, el 9 de mayo de 1956. Ha publicado El niño que jugaba a ser Rayo, 1992; Violín en bolsa, 1995. Una novia para King Kong, 2005, Quilombario, 2008. Las Puertas de Tannhäuser. 2011. Participó en varias antologías, destacándose entre ellas Poesía en el subte. Bs. As.: Ediciones de la Flor, 1999. e Italiani d’ Altrove. Milan: Rayuela Edizioni, 2010. Scripd, pdf


ENTREVISTA A LAURA ORVIETO POR JUAN CARLOS VÁSQUEZ

Laura Orvieto, escritora residenciada en New Jersey, nació en Quito, el 15 de enero de 1979. Es hija de madre ecuatoriana y padre estadounidense, presentó con el sello editorial de Moré, su primera obra de poesía titulada "Huellas en La Arena". Estudió Marketing & Management, en Saint Peters College de New Jersey. 


jcvasquezf@gmail.com
juancarlosvasquez72@hotmail.com 





Hogueras de San Juan por Juan Carlos Vasquez
Hogueras de San Juan por Juan Carlos Vasquez

NO PUEDO ESCRIBIR
pero escribo
porque tengo que decir
que he pasado sobre un hilo
tambaleándome y sonriéndome
mientras todos caían
destajándose en el suelo.

Porque tengo que decir
que aunque borroso e inentendible
observo un letrero y alguien me
recoge y me lleva a dormir
y creo es una sala…

RE-INTENTANDO RESPIRAR
en medio del insomnio
te aferras al poco aire
a las sabanas,
con los pulmones vacíos
(sin agujas)
buscando las puertas
del Albuterol.

©Juan Carlos Vásquez






GOLDEN GATE BRIDGE

Jay con cuerdas, Keith con vodka
y yo,  tenemos un amigo
que nos invita,

que hace pabellones de oro
con peces y algas marinas,
que ayuda a la familia
a volar,


como vuelan los sueños
para despertarte de un charco,
al dorso de la sombra,
bajo el trino desnudo de los pájaros,

esa inmensidad del paisaje,
y surge un alivio.

Ve,
te enseñará todo
sin palabras inútiles,

¿Quieres?, de arriba abajo
con traje y bebiendo un gintonic.

Jay con píldoras, 

Keith AA 
y yo,
tenemos un amigo
que tiene miles de amigos
que han llegado a revolotear los brazos
en un esfuerzo por volar,
porque te saldrán alas,
unas guirnaldas funestas
regadas con agonía oceánica.

Ve,
asómate a la reja
concediendo al deseo sus caprichos,
con las manos firmes, 
flexionando las rodillas
mientras contemplas 
el navegar de un velero.

Jay, 
Keith 
tu 
y yo
tenemos un amigo que une,
que dicta el camino
donde se concentran los puntos de
fuga,
la rapidez del viento sin desviar la
caída,
4 segundos, 121 kilómetros por hora.




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Pocas veces un autor ha logrado antes plasmar con tanta crudeza el escepticismo del hombre contemporáneo como lo ha hecho el poeta venezolano Juan Carlos Vásquez. Sus versos configuran una poética del desencanto, describen un mundo “desangelado”, donde las pocas ilusiones que le quedaban al siglo XX se han transformado en las pesadillas del XXI. El poeta apela a lo autobiográfico –es mayoritariamente la suya una poesía del yo- para ilustrar con la primera persona del singular el nosotros general, sumido en las perplejidades del ahora, que es un tiempo amenazado no ya por las dolorosas reminiscencias del pasado o por el chantaje del porvenir, que proyecta su sombra sobre el presente prometiendo arruinarlo todo en cualquier momento; en la poesía de Vásquez el mal –que es un mal político (lo objetivo por antonomasia) y a la vez subjetivo- es parte de la esencia misma de ese ahora fatídico. Agudamente, el autor no se separa de eso que contempla, sino que se sabe inmerso en ello como parte constituyente y principal. Vásquez no condesciende a la lástima ni a un simple desasosiego; no tiene la mirada del observador omnisciente y separado, que contempla y juzga y que moraliza satisfecho. Tiene la visión de quien se sabe manchado por esas mismas lacras, por el hecho de ser contemporáneo y así, configura una metáfora general, aplicable a toda la especie: una crueldad en verso libre, tan bien lograda como poéticamente eficiente. En la poesía de Vásquez el mal –que es un mal político (lo objetivo por antonomasia) y a la vez subjetivo- es parte de la esencia misma de ese ahora fatídico. LUIS BENÍTEZ


Ávido por el naufragio, entre amenazas, lamentos e imprecaciones, el poeta elabora una "sustancia silenciosa", donde el yo es asistido por la contemplación de los lugares mas sensibles buscando la conjunción entre arte y vida. Su espíritu transita de la existencia al azar. Vivir es —para él— siempre caminar sobre la cuerda floja, desdoblarse ante innumerables miradas. En sus poemas están imbricados el amor y la fatalidad provocando un efecto profundo de lamentaciones. VIDA, AZAR, AMOR Y FATALIDAD EN LOS POEMAS DE JUAN CARLOS VÁSQUEZ (REVISTA RESONANCIAS, FRANCIA) POR MANUEL PINTA


A través de la poesía, encontró un medio para expresar su incertidumbre, para reclamar, librarse de tanto… Un desahogo ante ese misterio que encierra la vida. Desde su infancia, escribir fue un acto de reflexión que le planteaba buscar nuevas formas. Por eso vive en una búsqueda constante, viajando, conociendo, inundándose de experiencias para satisfacer su curiosidad y sus anhelos. La vida, el amor, la tristeza, la muerte, son temas que le atraen. En las calles de Nueva York y San Francisco encontró rasgos psicológicos humanos muy intensos y participó en muchas de sus historias. TERCER PISO Y TRES POEMAS DE JUAN CARLOS VASQUEZ (REVISTA RESONANCIAS, FRANCIA)


Un texto que discurre en una profunda angustia y desesperación. Grandes Urbes, seres acorralados en enormes masas de concreto, personajes sin reservas que en sus tragedias llegan a inspirar ternura como anti-héroes enfermizos que contagian todo. Un mundo sin diagnostico donde se niega el juicio, donde cualquier pensamiento puede asaltar. Pasar de lo clásico a lo irreverente desafiando con un sigilo cortante. El autor se burla de los personajes, del mundo, de sí mismo por medio de una representación donde la tragedia es una sátira. Tanta alegría para acudir a la pendiente. El hombre y la mujer muriendo de costumbres, lugares donde el cielo y el infierno ya no existen, donde la repetición de los actos son el peor ejemplo de encadenamiento. RAZONAMIENTOS EN LA CUERDA FLOJA, "TRES DIAS" DE RELATOS POR ELISA SÁNCHEZ


Como poeta, creo conocer cuándo un relato contiene el germen de la poesía, y este es el caso de "Tres días". Lo surreal, lo dark, son condimentos de algo mayor. Y si Orlando te ha vinculado a Cortázar, lo que es un buen síntoma para tu literatura, será porque aquel niño enorme que era Julio, y vos Juan Carlos, comparten el mismo encandilamiento creador ante la luz de todo cuanto es bello. TRES DIAS POR EDUARDO ESPOSITO


Viajero incansable, apreciamos en su poética influencias de las culturas que ha visitado, el espectro de las ciudades en que ha residido por mas de diez años (Saint Petersburg, Tampa, Florida; Nueva York; San Francisco) traduciéndose, por ello, en una lírica muy cultivada, dotada de un fuerte realismo, tal vez algo iconoclasta, pérfido y duro; en cierto modo espejo cóncavo de la vida del hombre de nuestros días, acechado por verdades estereotipadas que condicionan su existencia, y donde la voz del poeta, «whoping liberty», lucha por salir. LITERATURA DEL MAÑANA


La poesía de Juan Carlos Vásquez tiende de una manera insistente a la abstracción y al ensueño. El poeta transcribe sus estados de ánimo: compara la poesía con la vida y el infierno con el deseo. Su más caro anhelo parece ser aprehender lo inaccesible, algo que tuvo delante de sus ojos y que su memoria no pudo grabar con la precisión debida. En el poema “La Fiesta”, Juan Carlos Vásquez, describe las imágenes del vino desatándose en forma de auxilio (el ansia de escapar a la soledad) para hacer estallar pirotecnias que enceguecen sus ojos. LOS POEMAS DE ENSUEÑO DE JUAN CARLOS VÁSQUEZ –REVISTA RESONANCIAS-


Activista de la cultura y de la poesía, Juan Carlos Vásquez, venezolano y afincado en Nueva York, nos ofrece la posibilidad de vivir la vida con las incertidumbres que esta conlleva y que forma parte de ese día a día, nos dice el poeta: “desenterrar el vacío, lanzarse,/ sentirse tan cerca de pesar de la distancia…”.La obra de Vasquez forma parte de diversas antologías internacionales. MONICA LÓPEZ BORDÓN


Remates y cortes de verso, aspectos que muchas veces albergan la imperfección en otros autores, son resueltos muy acabadamente en la obra, que tiene además una gran fuerza expresiva. Por LUIS BÉNITEZ


Tampoco yo creo que la solución pase por los habituales Dioses del cielo, más intemperie que otra cosa, pero también es muy cierto que a muchos la poesía nos ha dado algo por lo que creer y celebrar. Claro que la vida no nos rima por más que lo intentemos, chirrían los tristes engranajes de este mundo a veces mudo, desafina toda esta partitura por tantos nidos faltos de impulso que uno en efecto se calza inválido, clamando al viento por esa carencia de pureza tan elemental. Y es entonces, querido Juan Carlos Vásquez (Venezuela, 1972), cuando a uno le toca reinventarse a través de otras poéticas más biológicas, como se nota que tú has hecho. Claro que la vida no nos rima por más que lo intentemos, pero el empeño es tan sublime y magnífico como difícil de sujetar para el poeta que sufre de alma desbocada, no es el odio el que nos motiva, el odio nos contrarresta y seguramente nos equilibra. “Contra la nada, y de la nada enuncio y doy forma, imagino estar.” Mientras se inicia el día con la rebelión controlada de Chase & amp; Status, me llega la poética directa y visceral de Juan Carlos Vásquez, que sugiere tanto como enciende. Que la poesía encienda pues lo que la vida apague. - BORIS ROZAS -


Está entre un lugar y otro distinto. No es de este ni de aquel sitio. Logra más rupturas que lazos. Tal cual errante, vive y resiste diferentes ciudades y experiencias, en un ciclo sin fin, que condiciona la repetida partida y la constante necesidad de escribir como “desahogo y liberación del alma. Para ser él mismo y así sentirse pleno”. 
Su transcurrir es renacer continuamente. Rehacerse en nuevos escenarios para habitar en los territorios de la NADA, a partir de una propia construcción, con un paso puesto en la realidad y el otro, al costado de lo fantástico.
En un brindis íntimo, Juan Carlos Vásquez convoca al recuerdo, mezclando pasado y futuro, en un presente en el que la ida y el retorno preceden y desencadenan un conjunto de relatos: “Relaciones”. Cada uno, una puerta abierta que confronta y nos lanza a extremos y contrastes vividos, por más de una década, en diferentes ciudades.

Desde la convivencia en relaciones cotidianas hasta trascender lo humano e instalarse en la experiencia de un gato o un gallus, transita las vicisitudes que simplemente se experimentan al ser parte de única realidad: el existir.
Y si bien él se libera, al transportarnos en sus relatos, nos atrapa en sus territorios y vivencias, con tan sólo cruzar una línea delgada, enfrentándonos a un escenario de coexistencias y experiencias opuestas, pero posibles.
Como el transcurrir en un amanecer de noche de navidad, entre la soledad y la angustia, cuando el lector asiste a un desesperado relato que sofoca, desde el primer hasta el último sorbo de una botella de vino, inundado por la confusión y la tortuosidad entre partir y no partir de una ciudad, que aunque lo atrae y seduce, lo hastía y debe dejarla.
O mientras en una carta, este viajero incansable, exterioriza el estado de un yo, presente, ante un tú, ausente, haciendo parodia de las imposturas y prejuicios de la realidad establecida. Ironiza el entorno que no condiciona ni sus excesos ni su incesante partida, la cual se convierte en una provocación, a riesgo de la incertidumbre.

Escenario que permite enfrentarnos a los procesos mentales y creativos que terminan en angustia. Desde imbuirnos en el mundo de la cosa, cuyo sentido le da la circunstancia humana, hasta en la experiencia de vagar a través de un sistema de signos, mientras el autor se estaciona al borde de la cornisa, entre lo real y lo imaginario, confrontando una realidad que lo arrastra a una perspectiva de pesimismo crónico como consecuencia del sin sentido y lo grotesco de lo humano. La poesía, los lugares, la música y el alcohol son su patrimonio para lograr desahogo.
No en vano, nos permite el relato de un gato y su estadía forzosa en la casa de sus “amos”, quien retando el encierro burla el dominio humano, dándose modos, entre las perspectivas del suelo y las del tejado.

Otro viaje, en un imaginario túnel gris, encierra una serie de circunstancias atrapadas en el recuerdo de un pasado que lo persigue y lo confronta consigo mismo, entre el ir y venir de las personas y el pasar de las ciudades. No hay concentración ni dedicación en el aquí ni en el allá. El ser que lo habita delira en los tiempos, vive un paso más allá de la realidad. “Su visión es una profundidad sin fondo, flotar sin remedio en la propia extinción”, hasta obligarse a elegir por él, para no hundirse, como los otros que habitaron parte de su vida.
Desde una lectura temática, con el eco del latido nos acerca a la muerte, afrontada en varios relatos y presente en el abordaje fundamental que enlaza esta selección de relatos: las relaciones.
En una narrativa continua, sin trabas gramaticales ni desvíos temáticos, con pausa breve y ritmo incesante, transita de lo sublime de la reconciliación de pareja a lo trágico de la separación forzosa: la muerte, desencadenada de una constante crisis de convivencia y contra convivencia. Entre el sarcasmo, la ironía y un prolongado suspenso se enfrenta a sí mismo, respecto a la crisis de idas y vueltas, de encuentros y desencuentros, cuestionando el sin sentido de la rutina, el egoísmo y transmitiendo cansancio, miedo y angustia.
En otro tiempo y otra circunstancia, los cambios emocionales de ella nos transportan entre la ternura y la violencia; la pasión y el odio. Una relación adictiva y co dependiente, que se desarrolla a partir de una tentadora seducción. Nos envuelve en una constante inquietud por sentimientos de culpa ante la presión, exigencias sin límite y su presencia asfixiante, que no provocan más que ganas de huida y dejan fisuras que generan un enfrentamiento repetido que finalmente, desemboca en la fatalidad.

“Desde Wards Island, una isla en New York, tan cerca y tan lejos de Manhattan, se inicia todo un ciclo de eventos que logran conjugar los tiempos y las historias. Personajes sin reservas, que en sus delirios, llegan a inspirar ternura”. - GISELA MORALES -














RESEÑAS:
-ESCRITOS SOBRE JUAN CARLOS VÁSQUEZ


TEXTOS EN OTRAS PAGINAS
-Entrevista con Susana Medina: Dos Disparos. Babab.com -

- Resonancias, número 122. No rima, reseña por Boris Rozas- Enero del 2014

-Reseña a la obra de Juan Beat. Revista Resonancias número 121, Juan Carlos Vásquez -

- Margen Cero - Revista bimestral - III Época Nº 70 / septiembre-octubre 2013- Poemas-

- Selección de poesía. Revista Nueva Grecia, SEVILLA ESPAÑA Verano del 2013, pag27

- CULTURAMA -Edita Culturamas SL en Madrid- Tres dias, relato. Julio del 2013

- Seleccíón de poesía, Revista La Ira de Morfeo, Literatura, arte y opinión

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- PREMIO NOSSIDE -Edizione 21 / 2005 -

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- Web Site de la escritora Susana Medina - Entrevista-

- Web site del escritor Antonio Miranda -Poemas en Portugues-


© Juan Carlos Vásquez
JUAN CARLOS VASQUEZ
          


Que no fuese la naturaleza la que lleva el ritmo,
no fuesen los humanos,
que al oír el llamado brotaran a la inconciencia
sin unos ojos desorbitados,
sin algodones a plena voz,
como un coro saliendo de toda la posibilidad
al perder el equilibrio,
con una frase, un saludo corto mezcla
de éxtasis y temor,para que se difumine 

el paisaje, los objetos,
la inconsistencia adulta.

Sentir la herida Jubilosa con sus grandes
ojos y correr sonriendo en nuevas coordenadas,
el dia preciso por su nacimiento
y entonces el universo elemental,
el cuerpo

llegar al estremecimiento y romper todo
por el cruel pacto con uno mismo.

Hoy de tarde,
como todas las tardes del tiempo,
con las mismas actitudes peligrosas

la naturaleza ve y sigue absorbiendo
bajo su tierra,
escuchando el bullicio se nutre
se alimenta de nosotros
con su interminable cementerio.


Con su risa irónica se burla de la
historia pobre del hombre
y nos arranca la piel y los huesos.

Hay un arte, un intermedio,
ese espacio en que se detiene todo.

Buscas vidas en el aire,
miras a la maquina de moler carne
y metes el corazón,
ordenas el reparto de tu cuerpo,
recuerdas el año y ves tras de ti
la fila de fallos,
huesos demoliéndose por el tiempo.

Y llegara la noche,
y es la noche con su silencio
oscurísimo quien te susurrara al oído
esperándote de nuevo mientras repites lo haré,
hasta pronto,
soy yo el otro que no conociste
empezando a contar los segundos
con los latidos y se hacen horas.

180 palpitaciones por minuto,
sin saliva con la piel enrrojecida
a los pies de la santa imagen,
con un vidrio que deforma tu rostro
y así bajando de repente
a las primeras épocas donde lo podías
recomponer todo.


Copyright©juancarlosvásquez






Nunca había faltado a las celebraciones navideñas de la Bahia pero este 24 de diciembre me quede en casa, si a esto se le puede llamar casa. Las primeras horas las pase recostado, con los ojos centrados en el techo, ocasionalmente me levantaba y me asomaba a la ventana luego volvía a tenderme inspeccionando con mi vista algunos libros que no me llamaban la mas minima atencíon. En la distancia escuchaba la algarabía, gritos, ambulancias, felicitaciones. De repente sonó el teléfono y al tomarlo se silencio. Pensé en salir pero me resistí, hice un recuento de anécdotas luego las descalificaba., Me empezaba a desesperar tanta confusión. Preferí ponerme a limpiar, encendí inciensos pero no me alegraba por lo que descorche el vino.



Nadie vendría yo no iría a ningún lugar sin embargo celebre por el vació que me plegaba y volví a tenderme a pararme, a observar por la ventana. A beber vino. Me acerque al teléfono indagando en mis números alguien atractivo para platicar esa insistencia comenzó a debilitarme luchaba por saberme cierto pero me diluía y vi una sustancia inflamable, fósforos. 


En los dos años jamás lo había pensado pero esa noche lo pensé, me imagine los sonidos del rugir en la madera, la gente corriendo, calcinándose, gritos, carros de bomberos, gente saltando por las ventanas. ¿Pero porque había pensado aquello?. Recapacite tratando de distraerme, no, no lo haría, no incendiaria el edificio, no atentaría contra otras personas. Resistí alejando los malos augurios, no saldría, eso estaba claro, me quedaría en una noche inagotable aunque cada minuto pareciesen horas resistiría. Entonces fui y tire la caja de fósforos por la ventana. 

Estaba entre cuatro paredes mal pintadas agrietadas y húmedas cerca de una calefacción que destila tantas gotas de aguas que empapan la alfombra. Cuando la temperatura no baja la habitación se convierte en un sauna, esta rota, inservible sus manillas colapsaron de tanto abrir y cerrar, saldria si, pero antes de salir y confrontar la demencial Taylor street prefiero resistir los abatares de la sofocación. Abajo es una fiesta de sátiros y sádicos. Ya la ciudad hermosa se empieza a convertir en un infierno. Ver el Golden gate bridge, el histórico tranvía me causan nauseas, escuchar a los turistas entre sonrisas: una desorientación mental.. Giro entre tan reducidos bloques que los rostros siempre son los mismos.

Del oficio a la biblioteca, de la biblioteca a abastecerme de cerveza peleando con Claudia y en la mañana los antiácidos. Ya he hurgado cada rincón de la ciudad, espero un milagro que me regrese lo atractivo. Mientras suena una vez más el teléfono y el que habla me repite como me repite la ciudad. Como si estuviese sobre correas giratorias regresando a una tarea sin sentido. Como si todos se hubiesen confabulado para retenerme en un inclinar, en un sumergirse de constantes rimas, pero tengo que ir a donde tengo que ir. Apretujar en la maleta, las pocas cosas y el resto de basura beberlo al transcurso del camino. Despedirme si, despedirme. Pero este momento parece lamentablemente que no es el instante, el cuarto se niega a cerrarse. Empujo a una mujer en el pasillo para poder pasar, pero me hace resbalar hacia los lados. Es fisica, todo el anhelo. No puedo despedirme aunque quiero despedirme.

El próximo autobús sale a las seis, los aviones vuelan sobre mi cabeza indicándome el camino, tengo el dinero, la maleta hecha, el viaje dentro de una hora, de dos, de tres. Mañana me digo, que todavía hay tiempo suficiente para confirmar mi llegada. Quiero entrar al sin fin, deambular por los secretos de una ciudad que no es mía. Me digo; ve, deja que entre, que te sacuda. Entra su órgano más febril. Pero tengo que seleccionar mi mejor música, un libro. ¿Cual?. Pero no debo ir como suelo ir: Sin dormir, necesito manzanas esta vez. Antes no sufría de estas dolencias gástricas. 

Ya casi me voy, pero creo que escribiré algo y no escribo nada, ese pensamiento esta repetido me causa nausea. Por primera vez en los últimos meses entiendo que se aproxima la marcha mientras me sacudo las cadenas. Desde afuera, me llegan susurros de fondo en voces femeninas, al otro lado de la calle siempre hay una fiesta. Nadie puede ayudarme a salir de esta rara felicidad solo yo. Es tedioso esperar y repetir hasta parecer loco. Consigo animarme, apago el ordenador y me bebo el penúltimo sorbo pensando en la fuente que me acerca. 

Mi trabajo, como muchos en esta ciudad, es un sub-empleo. Conozco la ciudad casa por casa, he comprobado que la esencia Victoriana es un nido de sustancias. El negocio entre la Haight Ashbury y Fillmore street es del medio. Veo: una Rumana elevando pelotas, orinando tras de un remolque, la misma mujer que hace de marábalista todos los domingos en el Golden Gate Park. Ella sonríe, sabe que casi siempre asisto por lo que debo parecer su cómplice. Escucho música punk, colores de un adolescente con el que ganó un premio estatal. Más allá: el rostro de una mujer casi celestial que entra de extraña forma a una casa. Los demás ven tiendas luciendo sus extravagancias. 

Cuando camino, trabajo, y generalmente lo hago sin la cámara, pero muchas veces, muy a menudo, mientras camino siento deseos incontrolables de tomar una foto, cuando descubro entre la gente extrañezas inigualables. Acciones que no pertenecen a la circunstancia. Una luz que se mezcla secuencialmente solo por un instante y me desconecto de mi acción. Es aquí me digo. Está a tu frente la puesta. Para mí seria suficiente captar todo aquello, así, como era en ese momento, porque se, que la vida verdadera es la que esta en mi presente. Ir, se propone, se yergue, nace día a día convirtiéndose, mientras las llamadas, el espera. Quedarían hoy los más íntimos, pero no había íntimos, así me lo imaginaba, pero no estoy para volver al pasado, estoy para prepararme a partir desentendiendo de los sonidos de abajo y de todo lo que se encierra. 

12:35 AM 

Observo desde mi ventana, escucho, siento como un grupo de Mujeres y hombres de la raza negra golpean a una filipina alcohólica que grita consignas racistas tirada en la calle. Veo como La policía viene pero en vez de arrestar a los agresores llaman a una ambulancia que la traslada al hospital, a las pocas horas esta de vuelta. Con su presencia regresan los gritos, respiraciones aceleradas que me llegan como susurros, abro la cortina, subo la ventana. Hay una mujer negra sometida en el piso por dos agentes policiales, un anglosajón, un asiatico. La mujer grita como si la matasen, le doblan los brazos, le ponen las esposas. Del otro lado de la acera unos indigentes protestan en un infructuoso tratar de rebelión racial. Claman por sus derechos pero están demasiado sedados y comprometidos para hacer un verdadero frente.01:45 AM 

Música en los carros, en los apartamentos, hay una algarabía en todas partes. Un enorme desfile de ciclistas que llevan bocinas retumban. En una de las ventanas del edificio del frente veo a una mujer desnudándose, me ve, baila, me invita con su dedo. Segundos después aparece un hombre en su espalda que le grita, trata de cerrarle la cortina pero ella insiste en abrirla hasta que recibe un golpe y cae, rápidamente cierro mi ventana esperando que le haya sido imposible ubicarme y me escondo. 

3:30 AM 

Se escucha un fuerte impacto, me asomo por la ventana, una Pick Up negra choca por el lado izquierdo a un taxi amarillo, dos mujeres y un hombre blanco bajan de la camioneta, del taxi un hombre asiático, analizan los daños pero una de las mujeres vuelve y trata de retroceder la camioneta para desenganchar los carros, cuando lo logra el taxi rueda lentamente hacia la acera donde hay personas y otros carros. El hombre blanco de la camioneta corre, los indigentes ríen y gritan, el hombre se sube, mueve los cambios pero la caja de las velocidades no aguanta. Casi al impactar contra los otros autos el hombre estira su pierna y pisa el freno logrando detenerlo. Uno de los indigentes se tira en el asfalto simulando estar atropellado, Los otros lo arrastran por los pies hasta que llega la policía y todo se calma.Días antes eran leves movimientos sísmicos, eran las sirenas como anticipando un maremoto, una y otra vez de madrugada, sin embargo todo resultaría ser una prueba, un simulacro. Pero para la señora de arriba ya era tarde, tanta conmoción le causo un infarto. Según los vecinos murió. 

Reviso dentro del clóset, abro la maleta, veo que falta, al resplandecer la luz del amanecer todo cambia. Hay silencio, flores en un balcón, una joven mujer desde la calle sube su cabeza y me saluda. Yo le muestro la maleta y le digo que casi parto. Ella me grita suerte. Un camión limpia las calles con agua mientras pongo música y veo las fotos de mis amigos, tantas imágenes de los últimos años. Siento nostalgia, de la maleta saco todo, busco en los bolsillos de mis pantalones desdoblándolos, descubro un papel, es una carta que he leído cientos de veces. Más allá otra foto que es otra mujer del pasado, una tarjeta que es una oración para los viajeros. Pienso entre todas las cosas en distintos tiempos dejando abierta la posibilidad de recobrar alguna historia pero me levanto y me ofendo., Golpeo la pared, meto todo a la maleta reflexionando una vez mas, vuelvo a la ventana y comprendo que es el momento tomo el equipaje y doy unos pasos. Debo de hacerlo... 

San Francisco, CA. 2008

© Juan Carlos Vásquez










¿Podrás encontrar en mi cráneo ese quiebre, 
esos hilos de memoria?


¿Podrás entrar con tus dedos

y operar palabra por palabra, 


re-armar un ser sin caídas 

y terminarlo antes de tiempo? 


¿Podrás atravesar con tus manos
el espacio, el muro inquebrantable
y grabar tus huellas,
para que salga un sueño, 
para desanudar la soga
oculta y hacer escaleras?
¿Podrás extraer mis parpados
cargados de velas y poner
el lenguaje de tu piel,
la tonalidad debajo
de esta esfera ruinosa
que es mi sombra,
y clamar sanado?

Bajo gasas y catetes
te esmeras y observo,
desde mi sala de voces
y torturas 
me absorbe la distancia.





Copyright©juancarlosvásquez