El regalo


Ha sido paciente, no tendrá que esperar mucho, la fila disminuye y se acerca. Para que le den el regalo tiene que hacer lo que le digan. El hombre del megáfono los trata como a niños. Apela a las emociones antes que a la reflexión.
 Les recuerda que todos van a tener lo que quieren si repiten el procedimiento y respetan sus leyes. Cada vez son más los que llegan, cada vez son más lo que se arrastran. Fuera de este espacio no pasa nada, todos lo saben, estuvieron encerrados en sus casas, mirando pasar de vez en cuando a alguien por la calle.

Desde lejos se preguntaban quién era el uno y quién era el otro, por las vestimentas, por las actitudes, por lo que traían del mercado.
 Los seres y las cosas evolucionan por combinaciones.

Hay ejecutivos, prostitutas, alcohólicos, ancianos pervertidos que hacen exhibicionismo, hombres con disfunciones eréctiles. Hay predadores sexuales fichados por los servicios secretos. Hay niños corriendo por un sendero hacia una cueva dibujada en la roca, hay sexo y estafa.

No era el instante para desviar la atención de lo que es verdaderamente importante mediante la inundación repetida de informaciones insignificantes. Al avanzar en la fila hacia el regalo, aplicar una ley drástica podría traer descontento. Quieren recuperar su simplicidad con prudencia a pesar de la seducción terriblemente intensa que él había estado imaginando. Siente el poder en el obsequio. Necesita emplear el máximo cuidado y cautela si quiere poder abrigar la esperanza de alcanzar la meta.

Lo indispensable es el regalo, la tranquilidad, la no agresión estaba justificada aunque el odio brotase por los poros.

Cajas pequeñas, medianas, grandes. Sueños dentro de las cajas. El silencio absoluto ante el misterio de no saber qué. Buscaban una noción por las formas pero no detectaban nada. Sacrifico su día, su voto. Dejo de pasear al perro. Quería un obsequio duradero, que le diera una respuesta absolutamente segura, un porvenir.

Se reconocía en un estado hipnótico presa de sus sueños, frotaría para crear una reacción y después de un destello lo tendría. Él aseveraba a su vecino con una vehemencia desmedida esa posibilidad, ilusionado.

Se logra conectar con su esperanza, disuade a los que se tornan impacientes para que se queden, lograr abrir la puerta inconsciente a las ideas que necesitan para fortalecer la fe, con deseos y anhelos. Lo abrazan, lo besan como si fuera pequeño. Se pierde entre las emociones visualizándolo, proyecciones imaginativas en colectivo, casi pueden tocarlo entre todos.

Dos, tres, cuatro metros más cerca. Hay una gradualidad exacta en el avance, finalmente llegan, con manos entorpecidas busca a tientas, cogen el regalo y lo abren. Tendrán por fin la posibilidad de distinguir sus formas, gritan alegres, se abalanzan unos contra otros. Entretenidos se limpian la cara, se tapan los oídos, se convencen de no ver lo que ven; mientras la emoción comienza a diluirse, se empieza a formar otra fila.




Metamórfico

Era un cerdo pero mutó, ahora construye su realidad desde los medios: blogs, tv, chat, internet, e-mail, mensajes de texto. Esa idea rompió en sus sueños, con un sobresalto entre la sudoración, ser un personaje.

Antes comía del lodazal pero su expresión oral ha cambiado con otra alimentación. De momento utiliza todas sus fuerzas para renovarse, piensa en terminar antes del verano.

Ha invertido horas y esfuerzos, ya pasó aquel momento en que nadie le prestaba atención.

Cuando tenía veinte años entró como aprendiz de Brouc, un viejo analista reconvertido. Ahora el camino hacia la puerta tiene forma de embudo, expansionándose. Resultaba imposible llegar hasta el final sin pasar por la angustiosa afección de la metamorfosis. No podrá vivir más que por un doble movimiento de rotación que busque el Ángulo. Poco a poco aprenderá a desplazar a todo el que intente sacarlo de curso hasta llegar a la salida.

Para terminar con su antigua apariencia cuelga en público: patas, pierna y costillas, intestinos, hígado, paleta. Ha creado un museo para exponerse. Se regocija de su evolución, los restos se los deja a los carroñeros. Lo interrogan preguntándole sobre el proceso, él especula articulando una gramática que se vuelve creíble, suelta dinero, les ve arrastrarse, venderse, aprobarle en todo.

Se está convirtiendo en un mito en medio de las náuseas que se produce a sí mismo. No va a dar remedios, de momento concentra todo su esfuerzo para llegar a poseer la inteligencia y el estilo de Brouc —el dédalo de la ordenación.

Cuanto más se enfrentó al cerdo que llevaba dentro más siente el efecto de la conmoción. Ahora sabe que sabe y no actúa sólo por instinto.

Surgen ansiedades, delibera razonando entre las matemáticas. No sólo cambió de grado, cambió de naturaleza. Escucha vítores, un desorden en una amalgama de gritos. Sabrá de quién abusar al sentirlos frágiles y arrodillados. Exigirá favores que no cumplirá pero sí cobrará por ellos.

Seguro desde su altar se vuelve déspota y soberbio. Es la envidia del resto. El progreso lo es todo o la vida no es nada, suele decir. Sólo uno podrá triunfar y consagrarse.

La carrera se vuelve férrea, la multitud al final lo ha elegido.

La salida se le abre triunfal y sin restricción, con el objeto multiplica los tanteos. Ya sabe cómo elevarse ante todos. En el otro mundo de los sueños descubre cómo se cometieron los crímenes de engaño.

Teniendo todos los caminos sin caminos él marcha a cualquier lugar divirtiéndose en su arrancia, un deslizamiento, la no pertenencia.

Esté listo, especulará entre nuevos instrumentos y nuevas sintaxis. Producirá otra realidad sin haber vivido ni experimentado nada.

Se postula, así, como el más ingente producto de los medios.

El cerdo ha triunfado ante la realidad humana con un nuevo modo de conocimiento que no existe. Sólo sabe hablar de objetos, poses y alumbramiento que se le ofrecen a través de restos orgánicos.


Publicado originalmente en Letralia, Tierra de letras...









Modus operandi


Tontos, muy buenas tardes tengan todos ustedes; es aborrecible para mí poder presentarles a un sociópata tan importante y prestigioso en el mundo de los perturbados mentales como lo es el filósofo, doctor en ciencias políticas y matemático Grant Marval, ya que mediante sus métodos nos ha demostrado ser un hombre despiadado, incompasivo. En todos y cada uno de sus actos ha sabido engañar, desviar la atención, para así, lograr sus apoyos y por ende, el éxito. La tarde de hoy viene a hablarnos de su táctica para retorcerles la voluntad, pretendiendo mostrar desde el punto de vista estético los sacrificios necesarios para lograr a posterior una vomitiva apreciación del mundo que los lleve a todo tipo de desesperanza, incluso al suicidio.

Creerán entenderme porque divagaré entre viejas y renovadas propuestas. Necesito de idiotas que representen a la víctima. 

Les recomendamos pagar el impuesto, ondear la banderita, sentir ese algo que está en la sangre y que proviene de esta ciudad, viejo imperio del pasado, no protesten, disfruten de su nuevo confinamiento.







Discurso de ofrecimiento

Muy buenas tardes tengan todos los presentes, hoy 13 de junio de 2015. Cito, abro comillas.

“Aniquilar da un sentimiento de poder y halaga algo oscuro, original, en nosotros. No es construyendo sino pulverizando como podemos adivinar las satisfacciones secretas de un dios. De ahí el atractivo por la destrucción y las ilusiones que suscita en los frenéticos de cualquier edad”. Fin de la cita.

Con este maravilloso texto de Cioran quiero dar comienzo a mis palabras. Mostrando que, ante el poder, la sumisión es el primer paso para dar largas a la existencia. Creerán entenderme porque divagaré entre viejas y renovadas propuestas. Necesito de idiotas que representen a la víctima. Voy a desatar todas las advertencias, todas las amenazas. Debo mantenerlos en vilo. Tienen que hacer un esfuerzo doloroso e incluir a sus hermanos, a sus padres, a sus hijos para que continúen en la cadena servil de mi enriquecimiento fácil. En mi imaginación alimentada por sensacionalismo y misterio crearé todas sus fantasías tanto sexuales como monetarias antes de la fatalidad total, para así ganar tiempo. Deberán hacerse cargo de toda la parte del trabajo sucio; mi equipo comprobará su eficiencia, el que no desempeñe con propiedad su labor tendrá otra suerte. Prescindamos, por muy seductoras que parezcan de conductas anárquicas, no hay hipótesis que contemplen el triunfo de seres inferiores sin un regadero de sangre.

Ayer por la mañana fue encontrado el cuerpo por el que tanto se preguntaban. Ha sido identificado, es él. Un juez de instrucción llevará a cabo la investigación para determinar la causa del accidente. Por favor, pasar por la morgue para confirmar su identidad.

El público se puso de pie y aplaudió con total desenfreno. La efusividad no se hizo esperar, entre abrazos y besos todos alabaron, sintiendo desde ya esa imperiosa necesidad de reunión y discurso, todos intuían que algo nuevo y hermoso estaba por llegar.



Publicado originalmente en LETRALIA, TIERRA DE LETRAS
Juan Carlos Vásquez









DELACIÓN - Fragmentos-

Contempla como muere, degenerándose, desvaneciéndose, ante la rareza del que nunca espera. Como la vida se come a la vida con insaciable apetito,
impredecible, sin pausa ni contemplación, secciona, se apropia de un cuerpo y desde adentro cercena en pedazos, en segmentos, franqueando el dolor
de los que no tienen coartada.

Esta allí, con sus ruidos, con su ventana de vidrios rotos, minando desde cerca
toda ingenuidad, esperando que hagas todo con tus manos para desarmarlo.
El tiempo ha sido calculado. Te va a matar irremediablemente, cuando suspires al horizonte blanco. De forma violenta y ruin, poco a poco para que agonices.
Dejando apuestas entre las cosas que no tienen sentido. 
Uno a uno irán pasando, frágiles ante lo impostergable, sorprendidos al descubrir lo único, no sabe cuánto dura en llegar, pero llega más rápido de lo que se piensa. Él cuelga allí, en el día que se acaba.

Va a repetir, opta por dejar de importarle, no puede respirar al asomarse a la vida, no puede negarse cuando todo se vuelve mecánico y su cuerpo instintivamente se aproxima, esta solo cuando pierde la movilidad de piernas y brazos, podría parar y continua, habla consigo, evoca, se duerme profundamente.


Juan Carlos Vasquez







Photo (c) Juan Carlos Vasquez





EL HORIZONTE BLANCO (FRAGMENTO) 


Lo abrazaron y lo arrastraron a través del umbral. Lo conducen a un lugar sin respuestas, sin relojes. Por inercia intenta palpar algo. Su entendimiento ocupado empieza a ceder. Ha pasado una eternidad desde que lo sepultaron. Él y su pedestal se han cubierto de musgo. Atraviesa grandes espacios divididos con sabanas. Las plantas microscópicas abundan entre los nombres cincelados sobre las lapidas. Asiente, empieza a tomar forma de manera reveladora.   
 La niebla lo envuelve haciendo delinear gradualmente una visión fantasmal. Las ultimas instrucciones están dadas, había decidió vivir sin él. Los cuellos se estiran para apreciarlo a través del vidrio... Quiere abrir los ojos, agradecerles su interés pero no puede.
Levita en publico, piensa que no pueden verlo pero un grupo manifiesta su espanto ante la aparición, imposibilitados de sustentar con razonamientos esa fuerza gravitatoria llegan al cero absoluto. El blanco constituye una especie de prolongación del sujeto.
 No distingue las formas, todo ha desaparecido. Se pierden los nombres, el silencio, la soledad, impera con fuerza sosteniendo él vació con un equilibrio perfecto. Todo parecía tan normal y cotidiano pero no lo era.






Juan Carlos Vásquez









VIAJES

Ya hace algunos años que vivo en España, por casualidades busquedas y circunstancias he conocidos algunos pueblos y ciudades tanto dentro como fuera de este país. Pero esta vez no quiero centrarme en lugares conocidos. Haré énfasis con algunas imágenes que he captado de espacios donde percibí un efecto especial, huellas sutiles, irracionales; estructuras, formas. La herencia del comportamiento. Signos reveladores flotando en el ambiente. Sensaciones de fenómenos ocultos en geografías recónditas que despertaron de inmediato mi atención. Un encantamiento indescriptible que en vez de disminuirse se acrecentó al contacto. 

Juan Carlos Vasquez
COMBARROS


Juan Carlos Vasquez
La Coruña



Juasn Carlos Vásquez
MALPICA DE BERGANTIÑOS


JUAN CARLOS VASQUEZ


EL VIAJE INTERMINABLE

Desde el aire vi el inmenso océano, los relieves pronunciados de la geografía, solo era un punto ante el infinito universo. Después de 16 horas llegue a Oporto, ciudad maravillosa, con una belleza inigualable, un nuevo descubrimiento, parte de un trayecto en la espiral de ese viaje interminable. Un lento suspiro siempre inquietante que me traía desde otro continente. Aquella travesía posteriormente se lleno de nuevos escenarios al llegar a España: A Coruña, Santiago de Compostela, Vigo. Sitios dentro de otros sitios: Combarros, Currebedo, Monte San Pedro, Finisterre.

Juan Carlos Vasquez
finisterre, costa do morte


Las costas gallegas con sus grandes riscos y elevados oleajes. Una luz plateada que daba un toque especial a todo lo que mis ojos captaban. Impresión mas que asombro, los pies inflamados de tanto andar, el frió hacia su aparición incrementándose por las corrientes marinas.
Solía escabullirme en sucesivas ocasiones pero esta vez me quede mas de un año hurgando en cada comunidad, poblado, aldea. Una sensación de quietud y melancolía, un silencio respetuoso para todo aquel que desea pensar ante la majestuosidad de escenas únicas dadas a la naturaleza por un carácter divino.

Antes de seguir volvió a repetirse el acostumbrado viacrucis, el reino del dilema y la dirección. La duda vuelve a arrastrarse, siempre. Todo se calla, los pensamientos se asemejan o se subordinan al intento de la mayoría, el tiempo se vuelve sucedáneo, metafísico. Sospeche lo de costumbre, el proceso se repetiría con la espera, llegaba como un día cualquiera y empujaba sin mas ni mas. Seguí así cruzando desde la costa atlántica hasta la mediterránea, mientras el tiempo pasaba las historias seguían formándose por esa necesidad de vida y supervivencia propia de todos los seres humanos.
Hasta y desde Madrid: Denia, Xabia, Altea. Los castillos del Vinalopo, Andalucia. 

JUAN CARLOS VASQUEZ
VILLENA, ATALAYA


JUAN CARLOS VASQUEZ
ALTEA


JUAN CARLOS VASQUEZ
SEVILLA


La suerte, el sentimiento de rareza. Comprobé que al seguir observaba un cambio, la edad,los encuentros, la naturaleza fueron mas internas. Ahora en distancias cortas los cambios eran abruptos en lenguajes y culturas. Interactué comprobando de primera mano todo lo aprendido en el pasado y así regrese a una sierra por la que había pasado, donde contemple un pequeño pueblo con reminiscencias árabes sobre una montaña, aquellos "efectos del bosque" me aislaron del todo.


Juan Carlos Vasquez




Juan Carlos Vasquez




RIBADEO, JUAN CARLOS VASQUEZ


Juan Carlos Vasquez
SAGUNTO




CV81

En dirección a Villena, desde el Vall d Albaida una sierra de alto contenido histórico, un antiguo asentamiento de musulmanes que data del siglo XII.
El encantamiento se abre a otras distancias, doble vía, girasoles, olivares  desperdigados por los horizontes. Pueblos aislados en medio de una profunda nada. Dejándose ir hasta donde mas se pueda, sin preguntarse los riesgos ni las consecuencias. Vuelven a afilarse los cuchillos, a cerrarse los puños, se abren las calles. A por el miedo, por el maldito miedo que lo imposibilita todo.
Las guitarras suenan, bajos, percusiones. Una fusión que me recuerda las sensaciones de ir. Amo las callejuelas, la gente que se perdió y aparece en mi perdida. Aunque las noches asusten, aunque el tiempo te aplaste cuando te paras a pensar. Otra vez el vuelo sin control cuando todo parecía estar dicho.

Juan Carlos Vasquez
















LA REALIDAD  (FRAGMENTO) 


Había comenzado a escuchar voces, estas les repetían lo mismo: No te gusta tu apariencia, ese rasguño nasal al emitir palabras. En la pantalla del ordenador hay una línea que señala la forma de coincidir, como concretar una cita, como volar con dos comprimidos. Primero pagas y se establece un coctel de emociones, se reunen los grupos en común, los que llevan las mismas vestimentas, el mismo peinado, para que al verse llegar se reconozcan entre sí.
 Muchos grupos esperan con sus poses mientras fuman. Se observan en el reflejo de las vidrieras de las estanterías. Siempre hay uno que dice estupideces, otro más callado parece saberlo todo. Se presentan con otras identidades. Adriza habla de los peligros de imitarse, de no mira a los ojos. Una mujer cercana sonríe, es experta en relaciones. Desde lejos un anciano mira con desparpajo sabiendo que pasara, se pregunta a si mismo porque no ha detenido aquello. Cuando era joven lo intento ahora lo observa todo bebiendo café desde la mecedora. Ya no opina, no habla, sale a mediados de la mañana y regresa. La tregua les da tiempo para enredarse. 
 Todos los indicadores se han parado, la maquina, el guía, los padres de Adriza han muerto. Regresa a la habitación que no le gusta, que nunca le gusto, envía mensajes a otra amiga con un pasado anonimante heroico para preguntarle incógnitas. Envía mensajes a ex amantes con la esperanza de que alguno conteste. El azar lo quiso así, las ventanas están abiertas. Durante años pensó estar allí, ahora piensa no haber reflexionado lo suficiente sobre el universo de su decisión. Pero la historia de Adriza ya no importa, le han marcado un número, le exigen un análisis de sangre presupuestos y condiciones metidas en un sobre. Con sermones y displicencia un hombre de fe le dice que soporte, la convence hasta que trata de tocarla al verla convencida. Adriza lo empuja, maldice , se vuelve atea. 
 A los que protestaban le dieron libertad para estar en el parque y ya no salen del parque, desde allí emiten sus consignas de rebelión social. Ella no siguió las indicaciones del ordenador y perdió a sus seguidores y amigos, desde entonces están más delgada y mira pasar el tranvía.

Allí nadie protesta ni dice nada, todas las conversaciones están recortadas. Se levanta y se va, no vuelve a verlos, a dirigirse a ellos. A partir de ese momento es otra persona. Despierta, responde anónimamente al proceso con incredulidad y repugnancia.  Se va alejando, se va transformando en otra en pura apariencia negándose a comentar sus acciones. Descarta represalias, le examinan las pupilas, está más tranquila. Entiende los males de los otros cuando la introducen dentro de la maquina radiológica, memoriza al mundo. Le preguntan por sus afiliaciones, miente.


Juan Carlos Vásquez





SUBSUELO
DEL DÍA A DÍA (FRAGMENTO)


Empecé a voltear hacia todos los lados observando lo que sucedía. Sobre las mesas los movimientos y posturas se realizaban en la armonía exacta de todos los días. El detalle formaba parte de lo trascendental. Vi a los jefes con sus camisas, sacos, zapatos costosos perfectamente peinados, salían de las oficinas a tomar una copa. Vi al orden monárquico con su sarta de ducados y marquesines. A los súbditos voluntarios haciendo formas reverenciales a la corona. A los fanáticos de la pulcritud masticando cerdos y chorizos que destilan grasas intestinales

A las gitanas videntes, a los traga fuego. Malabaristas rodeados de indigentes ambulantes ofreciendo porquerías orientales; a los turistas ingleses y alemanes con caras insustanciales disparando sus cámaras sobre el monumento de un toro, engullendo cortes, devorando tapas. Bebiendo enormes jarras de cerveza, tratando de imitar ridículamente la Sardana, etc. Vi a los comunistas, a los neo nazis pro fascistas despertando heridas históricas de exterminio para crear grupos de poder y avivar el fuego del odio, el olor de la sangre entre simbologías ondeadas en banderitas, cruces esvásticas, grafologías marcadas como la ganadería. Un límite de cruce, un tono y un sabor para identificar... Las sedes religiosas, los curas con sus manos manchadas, la crueldad abierta para identificar. Dioses y figurillas, hermandades entre llantos y procesiones. Olores y fragancias, exterminios... El deporte, todos tan entregados entre apuestas.


Poco a poco se repite la historia, se establece un cóctel de emociones, se reunen a los grupos en común para que al verse se reconozcan entre sí. Podrán jugar, intercambiar opiniones, tener sexo. Siempre aislados de grupos con otras características. Podrán compartir experiencias hasta que ya cansada la máquina de las afinidades los dejara unirse, deliberar, matarse.


JCV



"EFECTOS DEL BOSQUE"


Un sentimiento llega y se va, se establece como una busquedad, se desgasta, renace inventado el fuego, se auntoinfringe el peor de los castigos en los aires de navegación de las montañas.
Con la química infinita entre sus manos suele preguntarse una y otra vez porque no hay nadie, porque están todos, porque te vas a morir.
Lo han visto retorcerse en trance, anda por algún lugar reproduciéndose en sus fantasías. Quiere detener el proceso con una brusquedad intempestiva pero tiene que esperar el momento preciso en que dos puntos se crucen.

Al juntarnos poníamos en funcionamiento todo el mecanismo químico, el olor nos agitaba, sudábamos. Los dedos se deslizaban sobre la humedad, el aliento recorría el cuerpo. Dormía (el amor desnudo) sobre mí, escondiendo su mirada, se ocultaba estando. En uno y otro lugar, suaves forcejeos, me invitaba a ir mas allá de todo ofreciéndome su cuerpo. Sin descanso entraba una y otra vez ante la desesperación.

Se contraía en largos espasmos que multiplicábamos en perfecto acoplamiento. Cuando decía << Hazlo >> una acción salvaje, continua, sacudía mi cuerpo y mi mente. La obsesión había llegado, yo había probado tanto la fantasía como el acto y siempre la fantasía me pareció mas gratificante pero esta vez el acto era exacto a la fantasía. El amor y el sexo hicieron su comunión abriendo todo un abanico de probabilidades.
 Me propuso algo que por primera vez ambos probaríamos desde entonces un apetito irreconocible nos martirizaba al vernos. Iniciamos un ultraje perverso emitiendo un juicio entre que es bello y que no lo es. 
 Arrastrándome a sus pies, jugando a contar sus dedos, lamiéndolos le rogué detenerse. Memorizaba la ruta que más le gustaba. Avanzando iba arrancándole quejidos hasta que dijo ya.

El amor se quedo en una interrupción producto de una llamada. Al abrir una ventana y recibir una noticia se intento y se rehízo. Se autodestruyo llevándose el tiempo. Se multiplico en otros cuerpos, se afianzo en la distancia desesperado al saberse tarde e improbable.
 También el andaba por la vida para ponerse al frente, matar y desaparecer esperando el circulo completo. Lo he visto internarse en unos ojos desde el ángulo más inconexo. Suele dar señas parpadeando en un cuadro oscuro. Esta vez se exige más a sí mismo.
 Ya no se improvisarían más ceremonias. No le importara repetir mil veces la misma respuesta a la misma pregunta. Ya no facilita la práctica espiritual.

Comenzaron los cambios definitivos. Lo mataba cada voz que mentía y antes de morir aseguraba no renacer nunca más. Trate de atraparlo con artilugios y encierros pero no estaba listo para eso.
 Se negó a todo dondequiera que nos encontrábamos, así un día lo recibí en una oscuridad sin fondo y abriendo las manos apreté separando sus pliegues, temblaba exhausto. Brotaron fibras traslucidas entre mis dedos, el aire lo quemaba. No podría liberarse esta vez. Forcé así, aun más, y crujió, enterneciéndome como nunca.



Juan Carlos Vásquez
 


Capital, 15 de abril del 2011.

Seguramente la información te está llegando alterada, por eso quiero escribir y advertirte de primera mano. Hoy a las seis de la mañana, con un fuerte dolor de cabeza y el estomago vacío, ahora que mi cuerpo empieza a reaccionar.
Fuiste testigo del deterioro pero desde que ya no estás las cosas perdieron su nombre. No sé si llorar o reír, casi todos se han ido, no me di cuenta. Cuanta más esperanza tenia mas iban devastándola.
Cuando observo quienes dan las órdenes me parece tan fácil solucionarlo, pero cuando son ejecutadas, soy testigo de cómo las detonaciones impactan en las cabezas, y me doy cuenta que la barbarie siempre ha ido en serio.

El cuello de los uniformados se disminuyo, la cabeza se va uniendo con lentitud al cuerpo, solo balbucean tonterías con una torpeza única. Tienen los ojos rojos, marrones. Por voluntad propia lo entregan todo y hasta siente regocijo. Aplauden estas acciones contradictorias de forma sistemática. Desesperándose se agrupan en filas para ser sodomizados por el líder y así recibir sus presentes. Luego celebran con un baile descontrolado ante los funerales de los adversarios entre cánticos nacionalistas.
El líder aunque estúpido e imberbe se hace respetar con incriminaciones y fuego. Posee una manada de colectivos armados sin educación primaria. Pocos de ellos pueden articular palabras, en la selección gana el que peor aspecto tiene, al que no le tiembla el pulso. Allí convive lo más nutrido de la escoria y la porquería humana. Asesinos a sueldo y fanáticos rescatados del sub mundo criminal.

He tratado de debatir con las personas pero nadie habla. Se han propuesto una rutina exacta en el día a día y no ambicionan nada más.
Las casas parecen un fortín: cadenas, candados, rejas con protección eléctrica.
Este fin de semana han asesinado a más de cuatrocientas personas, ya van más de veinte y ocho mil en lo que va de año. Por necesidad y protección he tenido que hacerme amiga de un criminal, pertenece a los sicarios que tanto he señalado.
A veces quiero acabar con él pero recapacito, de hacerlo tendré que suicidarme no quiero que me violen y me torturen en la cárcel. Dos de mis amigas presas me han contados los horrores del encierro. Una está por salir en libertad condicional, apenas lo haga tratara de escapar por la frontera, la otra debe cumplir seis años mas de condena.
Se creó un grupo en el que todos confiamos, parecía oponerse y lo hacía con mucha contundencia luego nos enteramos que resulto ser una farsa, siempre formaron parte. El poco dinero que queda sigue utilizándose para sobornos y muchos aceptan, los que no, han tenido que escapar están presos o muertos.

¿Te acuerdas de Javier? esta desaparecido desde hace meses, ahora sus padres y abuelos son amenazados por denunciarlo. Podría hacerte un recuento infinito pero incubo la peor de las violencias, me tiembla el pulso.
Salimos día a día a la buena de Dios, no sé si regresaremos, pero nuestras calamidades no son solo esas, también nos humillan, se burlan de nosotros, de nuestros muertos, todo en directo, en señal abierta de televisión.
He meditado mucho, sabes que soy una persona muy religiosa y apegada a las leyes pero aquí no existen. Por ello me he resistido para mantenerme dentro de la frontera de lo racional.
En otro tiempo, la academia militar me enseño, mucho antes de haberse infectado de ineptos y mediocres, por eso decidí dejarla.

Ya no hay sorpresas, solo el estado de los cadáveres o el número de disparos sobre ellos pueden alterar tu asombro. Ahora mismo hay una fiesta, escucho música y sonrisas. Siento un total desprecio tanto con el verdugo como con el victimario, la gente ha creado una especie de humor negro de muy mal gusto.
No existen límites, la iglesia se llena de asesinos que haciéndose la señal de la santa cruz repiten una y otra vez que la vida es sagrada, son los mismos que se ponen pasamontañas y salen con fusiles de asalto a matar estudiantes.
Como todo carece de seriedad me da miedo asumir que el deterioro es de tal magnitud que ya no hay vuelta atrás.

Todo se veía venir, éramos unos ingenuos. Era lógico pensar que se aferrarían a seguir pero no lo hicimos. Quizás utilizaron algún tipo de hipnosis estúpida debido al sentido inconsciente de ridiculez de parte del pueblo, expandiendo así, un sometimiento, sin importar cualesquiera que fueran las consecuencias. La esclavitud ya se ha implementado, te dan unas cuantas migajas con exactitud, dos días a la semana y a un horario impostergable, no hay tiempo para más.
Parece que el experimentador saca una carta y otra, dependiendo del resultado el sujeto lo anota en una hoja de papel y lo cumple; consiste en alterar su vida para que adquiera cierta semejanza con el nuevo ambiente en que vive, o con cualquiera que pertenezca desde antes a ese medio.
En esta fase el individuo tratara de protegerse valiéndose de la imitación, en un pantanoso efecto de humillarse que ya todos consideran viable y en el que conviven con resignación toda una fauna parasitaria que se expande sin control.


Capital, 12 de marzo del 2014

Salía como todas las mañanas y vi su cuerpo en el alcantarillado, en las afueras de la casa. Había escuchado disparos pero no le preste toda la atención que requería, ahora pienso que si hubiese salido podría haberlo ayudado pero son tantos las detonaciones que la pensé como una más. Era Mario, tu mejor amigo.  Solo le faltaban seis meses para graduarse. Ahora dirán que fue el hampa común pero tú y yo sabemos de qué se trata. De verdad que lo siento, se cuanto lo apreciabas.
Sé que no es el momento pero tengo que escribirte lo que ha pasado.
Hoy se ha producido un efecto de sincronicidad entre el suceso y la idea aquella que tanto te he comentado. Un suceso que para ti puede resultar sorpréndete pero que para nosotros forma parta de la cotidianeidad. Aunque sentí un terrible dolor el sentimiento me condujo a otra cosa. Es como si hubiese desaparecido la noción de tiempo y espacio por un segundo para construir de una vez por todas el objetivo con total claridad.

Hemos formado varios grupos de cinco, sentados a la mesa estudiamos cada paso. Sus acciones nos obligan a reconocer que la solución no pasa por las salidas tradicionales. El estado de derecho puede esperar cuando no existe. Ya han caído algunos de sus familiares con su mismo método. Esto ha hecho que se aceleren los encarcelamientos, la manada armada ha salido a matar. Están cayendo más personas que antes pero se están confundiendo. Nosotros ciudadanos sin afiliación política, ni sitios de reunión pasamos desapercibidos.

Hemos obtenido una " M 2 punto cincuenta " de largo alcance a través de la frontera. Tiene un modo automático que se activa al girar hacia abajo el reten del cerrojo, cuando este ha sido girado hacia arriba, dispara en modo semi automático. También puede disparar tiro por tiro. Tendremos estas opciones dependiendo del caso. La limpieza pronto comenzara.

Hay que cruzar un río, saltar algunas paredes. Tendremos que sacrificar el racionalismo hasta extirpar el virus. No comprendía de lo que se puede llegar a ser capaz, tampoco entendía que el régimen no es un monstruo, es solo un complejo tejidos de entramados sostenidos con mucha fragilidad por unas cuantas cabezas, muy vulnerables por cierto, que constituyen una minoría casi inexistente... la propaganda forma una realidad de fuerza que no es tal.


Capital, 4 de febrero del 2017

Cuantas dificultades desde la última vez, el grupo se ha disuelto y solo quedo yo, con mis ganas, no se las comento a nadie solo a ti. Tengo un plan, es el más efectivo y el ultimo. Muchos dicen que la venganza es mala pero yo pienso que es liberadora y justa.
Siento que los días vuelan y las noches transcurren con una lentitud insoportable, no puedo dormir. A la mañana siguiente doy gracias al cielo por borrar algunos recuerdos de la memoria, son tantos años en lo mismo.

A través de la lectura Javier trato de convencerme que en determinadas posiciones uno tiene las mismas conductas, irónicamente desapareció de la mano de quienes justificaba. Creo que vivimos intentando evadir las trampas que nosotros mismos nos ponemos. Hay cosas que solo se pueden hacer una sola vez en la vida por eso le decía que no tenía que sentir miedo, ahora estará experimentando rabia al no aprovechar el momento.
Siento una nueva calma que asusta, hecho una mirada hacia atrás, comparo y no reconozco nada de lo que era aun así trato de convencerme que hay ciclos en el tiempo, catástrofes, tragedias que sirven para regenerar y hacer cambios abruptos, convencerme de esto es la única terapia que tengo para evitar el pánico.

Han pasado tres años, ahora trato de entender el problema formando parte. Asisto a sus reuniones
"y aunque te parezca absurdo" me han dado un cargo. Lo observo todo, no pierdo detalle.
Me he mudado tan cerca. Ellos mismos me han ayudado. Les recompenso con vítores al líder, escupo adulaciones y me represento como una fanática, así ha pasado el tiempo. Me impresiono a mi misma de lo que puedo ser capaz.
Desde mi nueva y hermosa vista te contare a través de la prensa lo que lograre visualizar. Quedo a tu juicio, espero sea el mejor de todos.

5 MARZO 2017 EL CONFIDENCIAL, DOMINGO
ASESINADO TS Y TODO SU CUERPO MINISTERIAL

En la violenta incursión de un tirador experimentado ha caído ST y toda su cúpula de estado. Nadie sabe como la mujer pudo burlar los cinturones de seguridad y penetrar en un edificio tan cercano con un arma de tan alto calibre.

La tarima estaba ubicada en medio de la avenida Brión.

Primeras detonaciones; Los guardaespaldas se lanzan sobre ST, tratan de sacarlo cubriéndolo. Otros disparan al balcón pero inmediatamente caen. La mujer se detiene y con rapidez eleva y rota el trípode del arma y gira hacia abajo el reten del cerrojo lo que le permite una puntería mas precisa. La nueva ráfaga abre las espaldas de los guardaespaldas y comienza a penetrar en el cuerpo de ST, quedando totalmente al descubierto. Entonces la mujer se reincorpora, sujeta el arma con más fuerza y aprieta el gatillo. Las nuevas balas impactan brutalmente la cabeza de ST, vaciándola.
La mano derecha de ST y el encargado de los grupos armados tratan de salir bajando las escaleras pero el estruendo de alto calibre también los alcanza.

Las fuerzas de seguridad disparan hacia el balcón desde otra ubicación y entran en el edificio. Después de un largo enfrentamiento cayo Elena M. Sin embargo se encendió la llama que tanto se temía. A estas horas miles de personas atacan y disparan a las fuerzas de seguridad y queman las casas de los integrantes del régimen. Muchas de las familiares de estos han escapados otros han caído en medio del fuego cruzado.
Políticos y militares se reúnen para establecer las condiciones de la nueva junta de gobierno, mientras tanto en las calles arde el infierno y se inicia con un brutalidad inaudita una cruenta cacería de brujas.

En uno de los bolsillos de Elena M se encontró una carta, sin destinatario:


Cuando leas esta carta no sé si lo abre logrado, si estaré viva o estaré muerta.
Me arreglare como nunca, más que presentarme a una ejecución acudo a una venganza. Tengo la punto cincuenta a tono.
Ya he visualizado el momento, el empuñe, la postura, la alineación correcta de mira. He descubierto su poder de fuego sobre el espacio para saber donde incrementar el ataque.
Espero acertar, hacerlo me quitara un peso de encima, que los demás luego hagan lo que tengan que hacer.
Me hubiese gustado que estuvieses presente aunque fuese a una distancia considerable para que no te metas en líos. Ya he podido divisar el escenario desde el balcón para ejercer mis movimientos y no cometer errores. Ahora solo tendré que llevar a cabo todo lo aprendido. Será un día de celebración para ellos, estarán todos, inconscientemente encerrados en la mira, se llevaran una sorpresa.

Recuerdo estas calles, otra virtud reinaba en el ambiente. Solíamos a pasear sin esas estúpidas disputas de poder y la ley medianamente se cumplía. Hoy alguien tiene que enderezar las cosas y por lo que veo no hay hombres que lo hagan.
Seguramente crearan un historial para enjuiciar mi estabilidad emocional otros deformaran mi propósito, pero en este momento nada más me importa. Solo sueño con ese sonido atronador. Es un día demasiado hermoso para ser verdad así que disfrutare al extremo estos momentos.

Elena M
4 de marzo del 2017
Capital

Juan Carlos Vásquez







Irse, rehacerse con la probabilidad de un sueño, con todas las disposiciones enfrentarse al cambio que surge como una necesidad imperiosa.

Basada en hechos reales, Patricia C. Beltrán nos narra la historia de Valentina. Nos introduce en su mundo exponiendo la fragilidad, los secretos, el tránsito como desgaste a través de muchas geografías donde el agitado juego de la vida abre el problema. Una premonición, ese sueño recurrente en que la protagonista enloquecía: Convertirse en Saturno, tragarse a sus hijos, le arrancaba las piernas y los brazos a mordiscos. Como en una de las pinturas negras de Goya. Un anuncio que definiría parte de su futuro.

El fiel reflejo de la nada: Una novela que transgrede la ilusión, que avanza con los sutiles deseos de una joven esperanzada que descubre una cruenta realidad de la manera más violenta.

Partiendo de un entorno familiar sensato, apacible y solidario, de una vida divertida. Entre amistades y relaciones prueba los deseos y llega un mensaje, un consejo, cuanto más sensible, cercano, y se abre el mundo como un abanico de posibilidades. Una idea que ejerce un poder absoluto, una entonación que desde el momento exacto dirigirá la búsqueda incansable.

Todas las distancias posibles con esas cargas añadidas de los recuerdos, de la familia. Una experimentación inevitable y laberíntica que la hace percibir sorprendiéndose «al viajar» las magnificencias de la historia que no conocía, con esa latente y visible vulnerabilidad de estar sola, desprotegida, en un tiempo diferente que concluyo y empezó con Sébastien, deteniéndose abruptamente después de un arduo recorrido.

«Me la jugué en un brutal empujón y noté cómo salían sus hombros y deslizaba después el resto del cuerpo. Ya estaba aquí».

Despertar feliz, entre dos realidades totalmente opuestas, finalmente y después de tanto coger un cuchillo, defenderse. Ver más allá de la ventana y centrar una luz casi imperceptible, un flujo continuo que en su grandiosidad le muestra un nuevo mundo, el verdadero.

«Me desplomé en el suelo. Algo viscoso corrió hasta mi ojo derecho y probé el dulce y caliente sabor de la sangre. Con la valentía del cobarde, remató mi cuerpo inerte con su puño letal».

Entre el racismo y la intolerancia del establishment: una violencia física y psicológica que termina afincándose en la vida de Valentina, infringiéndole culpas que pertenecen a su agresor Sébastien. Una actitud que progresa silente ante la indefensión creando un vinculo traumático del que ella lucha por desatarse una y otra vez.

Ya no siente necesidad de ver o vivir mas cosas de las ya vividas, Con Sébastien nace una contradicción reflejada en su hijo. Una historia donde intervienen personajes de todo tipo. Desde la candidez más plena hasta los sucesos más perturbadores. Situaciones que la narradora describe de una manera ágil, directa, por medio de una tensión gradual y sistemática que va en aumento.



ENTREVISTA


—Tu novela El fiel reflejo de la nada nos adentra en la complejidad de las uniones afectivas. ¿Cómo se inicia tu relación con Valentina?

—Mi relación con Valentina se inicia hace aproximadamente una década, cuando yo vivía en Madrid. Mi compañero de piso y yo buscábamos a alguien para que ocupase la habitación que nos quedaba libre y apareció ella. Conectamos enseguida y la relación entre nosotras se fue estrechando hasta convertirse en una buena amistad.

—¿Cuándo y porqué te decides a plasmar su historia?

—Valentina solía contarme anécdotas sobre su vida que me hacían pensar en cómo era posible que en una única persona se condensaran tantas aventuras y batallas, la mayoría con carácter surrealista. Sin embargo, en aquella época Valentina no había comenzado aún su descenso a los infiernos. Fue años después de venirme a vivir a Galicia cuando ella me fue revelando pequeños episodios de su vida, pero no fui consciente del drama que había padecido hasta que le pedí que me contase su historia.


—¿Cuál parte del libro prefieres, ya sea por la conexión cíclica de la historia o por la construcción de una escena?

—Hacia la mitad, el libro sufre un giro drástico tanto en forma como en fondo; creo que a partir de ese momento, el lector experimenta una necesidad de protección respecto a la protagonista, no puede separarse de ella, grita ¡no! sin cesar, pero Valentina hace caso omiso y se precipita hacia el vacío en caída libre. Lo que me trasmiten los lectores es que, llegados a ese punto, no pueden parar de leer hasta conocer el desenlace final de la historia,


—Como escritora, ¿qué es lo que más te interesó saber de Valentina?

—Pienso que lo mismo que al resto de las personas que han leído el libro: saber el «porqué». Esa es la pregunta que todos tenemos en la cabeza y a la que puso voz Leonor, un personaje de inmenso valor en la novela. A día de hoy, no tengo la respuesta.


—Todos los escritores tienen un proceso. ¿Cuál es el tuyo?

—Necesito tener muy claro qué es lo que voy a contar. Realizo esquemas sobre la trama capítulo a capítulo, hago un análisis de los personajes, sitúo los lugares de la historia y elijo el punto de vista narrativo. Tiendo a escribir de un modo muy cinematográfico; es decir: creo las escenas como si fueran a ser plasmadas en una película. Además, dedico mucho tiempo a las revisiones del texto.


—Las secuelas psicológicas y los problemas de salud mental que ocasiona la violencia de genero en Valentina fueron irreparables, acepta reiteradamente volver con su agresor. 

—Sí. Creo que las heridas, sobre todo psicológicas, se traducen en una inseguridad que la lleva a regresar una y otra vez al punto de partida. Pero el papel de su hijo es crucial en la decisión de Valentina: no hará nada que pueda alejarlo de él.


—¿Qué es lo que más te conmovió de este caso?

—Sin duda, el instinto maternal de Valentina, el amor por su hijo. Cuando Sébastien se lleva a Diego a París sin el consentimiento de su madre, la capacidad de reacción de ella es brutal. Valentina ha sido, es y será una gran madre.


—Es un caso real, pero tu mirada no es periodística, ¿dónde ubicas la principal diferencia entre el tratamiento que hace un periodista y el que puede darle un escritor?

—Supongo que la diferencia radica, principalmente, en la implicación emocional del autor. Aunque el germen de este libro se encuentra en un relato de unas diez páginas, siempre tuve claro que tarde o temprano de aquí saldría una novela; no me planteé la crónica periodística en ningún caso. Mi objetivo era emocionar con la historia de Valentina.


—Con esta temática, la novela dispara uno de los recursos más fuertes que es el interrogar al espectador, imbuirlo en una reflexión profunda.

—Así es. Mis lectores me trasmiten que el final del libro les causa impacto, conmoción. En primer lugar, el desenlace es ese y no otro porque se corresponde estrictamente con la vida de la protagonista. Otro final no hubiera sido otra cosa que maquillar la realidad que nos azota día tras día. 


—A pesar de de las penurias a las que Valentina se ve expuesta, hay personajes como Axel, Leonor o los chicos que la rescatan de la calle. Estos invitan a esperanzarse a pesar de la intolerancia y violencia de Sébastien. ¿Albergas optimismo, alguna posibilidad real de cambio dentro de la sociedad?

—Desgraciadamente, creo que hay muchos más Sébastien en el mundo de lo que a todos nos gustaría. Creo que la prevención a la hora de luchar contra la violencia de género pasa, en primer grado, por la educación. Por ejemplo, hay muchas chicas jóvenes que asumen el machismo como condición natural y esto es realmente dramático y triste. La problemática hay que atajarla desde abajo, desde los cimientos.


—¿Tienes algún nuevo proyecto entre manos?

—Acabo de terminar con la documentación de mi próxima novela. Se trata de una historia de amor ambientada entre Galicia y EE.UU. 




Patricia Calvo Beltrán nació en A Coruña en 1980. En 1998 se trasladó a Madrid para estudiar periodismo en la Universidad Complutense. Tras licenciarse, se instaló en Boston (EE.UU.) durante tres meses antes de incorporarse al mundo de la comunicación de vuelta en la capital. Trabajó, entre otros medios, para el diario El Progreso y fue directora de El periódico de A Mariña. En el terreno audiovisual, dirigió el cortometraje Lucía devorando a sus hijos, protagonizado por el actor Manuel Feijóo.






EL TIEMPO




Es inadmisible que siga sin decirnos

con sinceridad simple

como nos mata,

como nos sienta

y nos muestra la destrucción,

el proclive del cuerpo

con degeneración absoluta.




Como instala

la cuenta regresiva

y va sellando con su arritmia

el fin.




Es inadmisible

no poder abrir el tiempo y desmembrarlo,

detener la conclusión inevitable,

los campos siniestros

y funerales,

la casa definitiva de la familia

y los amigos,

los recintos crudos del mundo

que destrozan con su silencio

todo el pensamiento

tierno y transparente.




Es inadmisible no poder pasar

al otro lado del lado de la

dimensión

y cerrar la acción del verdugo




los cementerios todos

y regresar la vida

a lo que fue,

a lo que nos acostumbro

un día.





Barcelona, 2015