23/10/2010

BARRAS (1992) recuerdos

Cuando asumíamos nuestra realidad mas próxima e inmediata veníamos llenos de dudas, tratando de encontrar algo esencialmente sano en un misterio irracional, construyendo mundos, encarnados en esos héroes que murieron jóvenes pero el festín rápidamente trato de ser aplastado con una avasallante negatividad y solo quedo la violencia, una risa desgraciadamente idiota nacida de nuestras incomodas caras.

El final fue desaparecer toda posibilidad de esperanza humana, subir en las décadas con un pesimismo crónico de apariencia sutil. Entre balbuceo y balbuceo invocamos los desastres. Nuestra nueva inspiración nos llevó hacia una intimidad mas recóndita, en todos casos las porquerías eran humanas y nosotros éramos humanos. Llegaron esas violentas rupturas de la conciencia, la odiosa y contradictoria perspectiva, autodestrucción.

Nuestra virtud consistia en que mientras nos veíamos ante una multitud desesperada organizabamos una fiesta. Sometidos consideramos que estábamos libres, nos acostumbramos a la intuición. Veía un Sodoma sagrado donde ir para nacer de nuevo en otra cosa, ocioso, tan ocioso en la nada de la nada. A partir de entonces comencé a entender, me di cuenta de que todo era una proyección estúpida bajo la naturaleza igual, sordas eucaristías y funciones de circo, políticos y personas constantemente quejándose.

En las horas de amargura preferí el azar, un tragaluz y una mujer onírica que se personifica para luego desaparecer en un parpadeo. Ahora me doy cuenta de lo valioso de ir a otras partes creyendo siempre que es la última vez, en una sugestión de barras iluminadas llenas de bebidas y acompañantes, estas son las conquistadoras del mundo, de la constante comedia y así la propugnadora de mi realidad Literaria. Esas cosas sueñan lo que yo soñé y como tantas veces en mi incomprensible rompen algo reflexionando, se escapan para matar y luego pierden las fuerzas para quedar en una suspensión aleatoria de manos caídas. Sin embargo, no puedo negar que me divierto en medio del caos.

03/06/2010

ESCRIBIR (CENTRAL PARK)



Esa necesidad esencial de desahogarse, ritmos, estrofas, recursos que provienen de una existencia, de una concepción basada en la época, en las sensaciones. He vivido las alarmas de las sorpresas, he sido impactado, me he sentado al borde sin saberlo experimentando la delgada línea que divide lo real de lo imaginario. En cualquier caso es una asimilación, entonces todo ese sistema lingüístico expuesto en ideas van hilando todos los recursos. Soy optimista pero a veces tengo mis afrentas con la poesía, por ello recorro miles de kilómetros, invierto en los sentidos una conexión profunda. Los otros lugares, la música, el alcohol han venido experimentando en su conjunto sobre mí. Es balancearse hasta que el texto termine el presagio.

Es que suelo extasiarme en dos polos totalmente opuestos, en uno hay un ser enfermizo y extremo que busca a toda costa desplazarse a si mismo. En el otro el silencio y la calma, un alejamiento donde el acto de recordar me inmoviliza completamente.

14/05/2010



Entrevista a la escritora Antonieta Madrid por Juan Carlos Vàsquez


- ¿Cuál fue la razón determinante para que Antonieta Madrid se viese impulsada a escribir?


-AM: Creo que lo que me impulsó a escribir desde muy joven fueron varias razones, aunque ninguna fue determinante. En primer lugar, las lecturas con las que ya contaba: a los doce o trece años, me había leído “Los Caminos de la Libertad” (“La edad de la razón”, “La muerte en el alma” y “El aplazamiento”), de J. P. Sartre; los libros de Marguerite Duras y Nathalie Serraute; los escritores rusos: Tolstoy y Dostoievski, entre otros; los norteamericanos, Faulkner, Fitzgerald, Dos Pasos, etc., además de los españoles, desde Cervantes hasta los latinoamericanos y muchos otros escritores cuya lista se haría muy larga... En segundo lugar, mi carácter introvertido, crecer en una familia extendida y estar siempre rodeada de gente, contribuían a mi aislamiento voluntario y por último, tener a mi alcance todos estos libros, gracias a la afición de mi padre y una tía paterna, por la lectura.


-¿Tiene alguna rutina? ¿Cuales son las horas predilectas y sitios que revisten esa energía necesaria para desarrollar tus ideas?

-AM: Siempre he tratado de mantener una rutina aunque no se trata de una disciplina estricta. Escribo cuando puedo y tengo una idea clara de lo que voy a escribir. En cuanto a las horas predilectas, prefiero las horas de la tarde y primeras horas de la noche, cuando puedo escribir en calma. Sobre el lugar para escribir, siempre he tenido un espacio reservado sólo para escribir, por lo general cerca de una ventana.


- P: ¿Te identificas con algún personaje de tus novelas o cuentos?

AM: La identificación de cualquier autor con sus personajes resulta muy común. Aún cuando no se nos parezcan pienso que debe haber algunas coincidencias aunque los personajes pueden venir de la imaginación, o de la realidad que nos rodea.

- P: ¿Qué es lo más complejo y lo más placentero de tu carrera de escritora y cuál ha sido la obra que más has disfrutado?


AM: Lo más complejo es la estructuración de cada obra sea cuento, novela o ensayo, géneros que he abordado con ciertos logros inesperados. En cuanto a lo más placentero es el puro placer de escribir sin plantearme expectativas de fama o dinero, me basta con escribir tratando de hacerlo lo mejor posible. En cuanto a la obra que más he disfrutado me atrevería a decir que la novela "De raposas y de lobos", ambientada en un psiquiátrico y publicada por Alfaguara en 2001.


-¿A quiénes consideras tus maestros?

-A.M.: Creo que de cada lectura queda algo que contribuye a formar un modelo propio, pero entre mis verdaderos maestros contaría a James Joyce (“Ulises) y Julio Cortázar (“Rayuela), para la novela y para el cuento, Faulkner y el mismo Cortázar.


-¿Cree en la inspiración, o maneja intelectualmente la obra?

-AM: Creo en la inspiración y en la conveniencia del manejo intelectual de la obra. La inspiración te puede venir inesperadamente, sin aviso, te sorprende y allí se queda hasta que debes hacer algo con esa idea que ocupa tu mente y no te suelta hasta que pones manos a la obra y comienzas a ordenar tus ideas y a bosquejar la obra. Después, viene el trabajo intelectual, la estructura y en eso consiste el trabajo creativo, en cómo armar el rompecabezas porque a veces puede resultar más relevante el cómo lo dices (la forma) que lo que realmente pretendes comunicar (el contenido).


- P: ¿Qué consideras que tiene más importancia en la escritura, el talento o el esfuerzo?

AM: Ambos porque el talento solo, sin el esfuerzo y la dedicación no funciona. Tampoco con el solo trabajo sin el talento no se lograría la obra propuesta. Yo me atrevo a decir que con un 40% de talento y un 60% de trabajo la escritura se daría satisfactoriamente.


-Usted es una escritora muy versátil. ¿Cómo fue el paso a los cuentos y novelas a partir de la síntesis que implica la poesía?

-AM: Fue muy gradual: primero escribía poemas, o más bien, textos cortos, como un diario poético, publicado años más tarde en edición bilingüe, como “Nomenclatura Cotidiana”/“Naming day by day “ (New York, 1970). Durante los sesenta escribía relatos que fueron publicados en diarios y revistas. Algunos de estos relatos fueron recogidos en un libro, “Reliquias de trapo”, editado por Monte Avila en 1972, luego de haber obtenido el Primer Premio del Concurso Interamericano de Cuento, con el relato “Psicodelia”, contenido en este volumen. Después vino mi primera novela, “No es tiempo para rosas rojas”.


-Cuéntanos el camino que siguió hasta la publicación de su primera novela, “No es tiempo para rosas rojas”.

-AM: Una vez concluidos mis estudios universitarios en Caracas (UCV, 1968), cuando ya me encontraba en la Universidad de Iowa, con tiempo suficiente para escribir, comencé a hilvanar los textos sueltos que guardaba en varios cuadernos que había traído conmigo y descubrí, con sorpresa, que ya no se trataba de relatos sueltos, sino que tenía en mis manos una novela. A mi regreso en Caracas, después de haber vivido un tiempo en Nueva York, le di los últimos toques y la envié al Concurso, donde obtuvo el Primer Premio Municipal del Distrito Federal, en 1974. Publicada por Monte Avila en 1975, esta novela lleva varias ediciones y aún me sorprende el interés que ha despertado ante la crítica y sobre todo en diversas universidades nacionales y del exterior. También debo agregar que si la hubiera escrito ahora, sería otra novela y aunque he estado tentada a cambiar algunos detalles, me he abstenido de hacerlo y la he dejado como la primera vez.


- Hizo un postgrado en la Universidad de Iowa, trabajo en cargos diplomáticos por casi 30 años. ¿Cuál ha sido el, o los lugares que despertaron en mayor grado su sensibilidad, esos sitios que perduraran en su memoria como una grandiosa fuente de inspiración?

-AM: Son muchas las ciudades donde me sentí a gusto, de ahí que considero mi escritura como literatura urbana. Lo que más me fascina de vivir en la ciudad es la posibilidad de crear tu propio mundo dentro de la ciudad y sobre todo mantener el anonimato, ver la gente cuando lo deseas y cuando no, recluirte en tu propia burbuja. En todas las ciudades donde he vivido me he encontrado a gusto pero entre mis preferidas están Caracas, mi ciudad; además de Nueva York, París, Buenos Aires, Atenas y Varsovia, entre otras...


- ¿Qué extrañaba de Venezuela?

-AM: Extrañaba la familia, los amigos, todos mis afectos, además del clima, el paisaje cambiante, el cerro El Avila y el cielo más azul. Durante los años que viví en el exterior, traté de tomar lo mejor de cada lugar y disfrutarlo. Lo que nunca extrañé fue la comida. Creo que cada país tiene su propia cocina y debes disfrutarla. Igual disfruté, sin quejarme, los largos inviernos de Europa y Estados Unidos.


- Partiendo de su novela “No es tiempo para rosas rojas” en ese entonces transcurría la primera década de la democracia en Venezuela. Había caído el régimen dictatorial del General Marcos Pérez Jiménez. La novela refleja un proceso de cambio en las conductas, revela nuevas formas en la generación. ¿Qué separa o une aquella época con la actualidad venezolana?

-AM: Evidentemente, la novela refleja nuevas formas de conducta humana propias de la nueva generación y de los grandes cambios, tecnológicos, culturales, artísticos y literarios habidos en el mundo durante la década de los sesenta y primera mitad de los setenta cuando se operó una verdadera ruptura con los cánones familiares, una profunda separación entre las costumbres de nuestros antepasados más inmediatos y las de nuestra propia generación, hasta la conformación de una nueva forma de pareja humana, producto a su vez de una visión más totalizante del mundo, propia de las nuevas generaciones. Entre aquella época y la actual resultan obvias las diferencias y habría que confiar en la juventud de hoy para lograr nuevos cambios.


-¿Qué tanto por ciento de sus historias están basadas en hechos o personajes reales, y cuántas son completamente ficticias?

-AM: Pienso que en toda escritura, ficción y realidad forman un todo indisoluble. Toda ficción, aún la más atrevida, proviene o está basada en la realidad. Esto no quiere decir que se trate de autobiografía sino de un reordenamiento de la realidad, de una realidad paralela organizada por el autor quien al desdoblarse en sus diversos personajes logra, con su doble mirada de la realidad, construir un mundo hipotético que vendría a significar la ficción. Aunque ciertas historias resulten más ficticias que otras, todas, sin excepción, provienen de la realidad, sea ésta biográfica, libresca, inventada o simplemente imaginada.

-En de Raposas y de Lobos, los personajes se transfiguran, toman formas acordes a sus impulsos. Hay aspectos muy visuales, una exploración lingüística que, a medida de la lectura, nos va internando en los múltiples enfoques de unos personajes alterados. ¿Cómo fue el proceso de escritura de esa maravillosa obra? ¿Por qué escoge un Psiquiátrico para ambientar parte de los sucesos?

-AM: Ciertamente en esta novela se trata de una exploración lingüística, visual, imaginativa y sobre todo, psicológica. Recuerdo que comencé a escribir una suerte de diario titulado “El cuaderno de Fulvia Fénix” y a medida que avanzaba en el diario de Fulvia, comenzaron a surgir otros personajes como extraídos del sombrero de un mago y fueron lobos y raposas y seres extravagantes que actuaban libremente y yo sólo transcribía lo que ellos me iban dictando... Aunque nunca he estado, como paciente, en un psiquiátrico, sí he visitado a seres muy queridos, muy cercanos y gracias a estas esporádicas visitas he podido percibir el funcionamiento de estos centros y cómo algunos (lamentablemente, no todos), de los que allí han acudido han podido lograr el beneficio de la salud mental.


- ¿Hasta donde considera la escritura como un riesgo, teniendo en cuenta la delgada línea que divide lo real de lo imaginario?

-AM: Existe ese riesgo y todo depende del grado de identificación del escritor (a) con sus personajes y las situaciones descritas. Se ha hablado de la escritura como catarsis, también de su carácter premonitorio de ciertos hechos en la vida de sus autores, pero creo que está en las manos del autor conducir sus propia escritura por los caminos deseados.


-¿Cuánto tiempo tarda en escribir una novela? ¿Y cuánto en su repaso? -¿Hasta que punto se debe estar alejado de una experiencia para reflejarla?

-AM: Una novela se puede escribir en seis meses, en un año, en tres o diez años, pero el “repaso” es otra cosa que te puede llevar mucho tiempo y no tiene fin hasta que el libro sale de la imprenta y aún así, te queda la opción de corregir las pruebas de página de las reediciones. Para reflejar una experiencia, creo que mientras más tiempo transcurra, entre la experiencia y su escritura, más se va clarificando y transformando en material de escritura pero siempre habría que actuar con el debido distanciamiento intelectual para hacerla más literaria.

-En sus obras se vierte una admiración a la vida, pero a la vez hay una constante indagación y cuestionamiento de la misma que tiene que ver con la angustia y el vacío ¿desde qué perspectiva se observa ahora?

-AM: Paralelamente al gusto por la vida, marcha el cuestionamiento que a su vez genera angustia y vacío existencial. Es como un temor y a la vez un goce intrínsecos al acto de vivir y cuánto más vivimos, ese temor se afinca para liberarlo en la escritura, ayudado por el distanciamiento.


-Poesía, relato, novela, ¿Cuál ha sido el género con el que mas se identifica?

-AM: Me identifico plenamente con la novela como género abierto, de estructura variable, ligado al ludismo que permite la creación con total libertad, sin las limitaciones canónicas del cuento y la poesía...


-¿Hay un instante de más conexión interior en Antonieta Madrid, en que circunstancias percibe ese más allá que se ve reflejado en tus textos?

-AM: Al interiorizar las experiencias cotidianas, tal como se nos van presentando, sobre todo aquellas que se constituyen en hitos de la memoria, nos encontramos con que ese “más allá” está íntimamente conectado con un “más acá”. Para mí, toda literatura es una mezcla de memoria e imaginación.


-¿Algún nuevo proyecto?

-AM: Tengo varios proyectos dando vueltas en mi ordenador, tres de estos (una novela, un conjunto de relatos cortos y otro sobre la memoria de una escritura que recoge la historia de cada libro escrito) en trance de publicación. y otros proyectos a mitad de camino, como un diario de Nueva York, allá por los años setenta, que incluye un viaje entre Nueva York y California, siguiendo la ruta (“On the road”) de Jack Kerocuac.


-¿Qué encontrara el lector en su ultima obra?

-AM: Cada uno de mis libros publicados hasta ahora, ha sido escrito como si fuera el último, pero en estos que están en proceso (“Work-in-progress”), pienso que se trata de variaciones de una línea de escritura que se extiende en el tiempo aunque siempre tratamos de apostar por algo nuevo.


-¿Hasta que punto cree que interviene la crítica literaria que tiene su asiento en la prensa escrita sobre el éxito de un libro o un autor?

-AM: Creo que la clave del éxito de una obra y de un autor (a) está en los lectores y en la pervivencia del interés de éstos por esa obra. También tenemos la crítica proveniente de los sectores universitarios, mucho más constructiva aunque menos eficaz en cuanto al “éxito” (fama y ventas) de un escritor se refiere. La fama, como un cuchillo de doble filo, halaga al escritor por un lado y por el otro, lo agrede. También está la autopromoción de algunos autores que a la larga sólo les genera ansiedad y frustración. Pienso que el escritor (a) no debe preocuparse por el éxito de su obra sino escribir, disfrutando de lo que está escribiendo sin preocuparse por el éxito editorial o económico.


-¿Qué libros de esta ultima década han llamado su atención? ¿Qué destacaría de la literatura actual, hoy que parece que tiende a abusarse en el uso y la repetición de ciertos clichés?

-AM: Muchos son los nuevos autores que destacan actualmente y han llamado mi atención. Los he leído y hasta he presentado a algunos (as) en grupos de lectura y otros eventos. Se trata de una literatura urbana que me atrevería a catalogar como “Literatura del Caos” por cuanto estas obras reflejan el caos urbanístico, social y cultural que se vive en las grandes ciudades y la crisis mundial en todos sus aspectos, incluyendo el ecológico. Sobre esta escritura emergente, podríamos decir que estamos ante un nuevo “boom” literario, a pesar de las dificultades editoriales.


-Un lugar que no conozca al cual le gustaría ir.

-AM: Me gustaría ir a Australia, uno de los países que nunca he visitado y me atrae. También deseo ir a Dublin, Irlanda y un cuatro de junio, Día de Leopoldo Bloom, pasear la ruta descrita por Joyce en el Ulises.


-¿Cual consideras que es la mejor formación para un escritor en potencia?

-AM: Siempre he creído en el papel beneficioso de los talleres literarios, por tratarse de espacios de confrontación de la propia escritura con la de otros talleristas. Además de los talleres estaría la lectura, porque lectura y escritura se nutren mutuamente y enriquecen la obra. Se especula que las innovaciones tecnológicas en el campo de las comunicaciones, acabará con el libro y el hábito de la lectura, pero no será así porque siempre habrá lectores y la literatura seguirá siendo un círculo de iniciados...


¿Qué recomendación daría a los lectores de Herederos del Caos, que escriben y no han tenido el privilegio de ser publicados?

-AM: A ustedes, queridos lectores de Herederos del Caos sólo les recomiendo que escriban confiados en que el momento de ser editados llegará y más ahora, con las nuevas posibilidades que los medios electrónicos ponen a la disposición de los escritores que comienzan. Aunque antes había mayores oportunidades editoriales, ahora, en el reino de la virtualidad, podemos estar seguros de que no habrá escritor que no logre hacer llegar a los lectores del mundo sus escritos... ¡Suerte a todos! Muchas gracias. Ha sido un placer responder a esta entrevista... Antonieta Madrid.

________________________________________________________________

________________________________________________________________

ANTONIETA MADRID (Valera, Venezuela, 1939). Magister en Literatura Latinoamericana Contemporánea, Universidad Simón Bolívar (USB, 1989); Licenciada en Educación, Universidad Central de Venezuela (UCV, 1968); Estudios de Doctorado en Ciencias Sociales (FACES/UCV). Invitada por The University of Iowa. School of Letters, como Escritora en residencia, recibió el Título de Honorary Fellow in Writing en 1970. Ha publicado: Nomenclatura cotidiana (Ed. bilingüe: Naming day by day), New York, 1971; Reliquias de trapo (relatos), Monte Avila, 1972; No es tiempo para rosas rojas (novela), Monte Avila, 1975, 1983, 1992 (varias ediciones). Desde 2004 en la Col. Biblioteca Básica de Autores Venezolanos; Feeling (relatos), CADAFE, 1983 y Caja Redonda, 1997; Lo bello/lo feo (ensayos), Academia de la Historia, 1983; La última de las islas (relatos), Monte Avila, 1988; Ojo de Pez (novela), Planeta, 1990 y Equinoccio (USB), 2006; Novela Nostra (ensayo) FUNDARTE, 1991; El duende que dicta (ensayos), Caja Redonda, 1998; De raposas y de lobos (novela), Alfaguara, 2001; Al Filo de la vida (relatos). Bid & Co. Editor, 2004. Ha obtenido el Premio Interamericano de Cuento (1971); Premio Municipal de Literatura del Distrito Federal (1974); Premio Único Bienal de Literatura José Rafael Pocaterra (1984); Premio Único de Ensayo FUNDARTE (1989); Finalista del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos (1991), entre otros reconocimientos. Sus obras, traducidas a varios idiomas, forman parte de diversas antologías y son ampliamente estudiadas en las universidades nacionales y del exterior, dando origen a Tesis de Grado y Postgrado.ADDENDA: Antonieta Madrid ha sido Profesora (Ag.) en la Escuela de Letras de la UCAB; en la Cátedra Andrés Bello, University of the West Indies (UWI), Cave Hill Campus, Barbados y Jefe del Taller de Narrativa del CELARG. Ha viajado extensamente por el mundo y ha desempeñado cargos diplomáticos en las embajadas de Venezuela en Argentina, Grecia, R.P. China, Polonia y Barbados; y en el Servicio Interno de la Cancillería, como Ministro Consejero.Desde 1971, Antonieta Madrid ha publicado más de cuatrocientos (400) artículos de crítica literaria y otros temas culturales, además de relatos, ensayos y fragmentos de novela en diarios y revistas nacionales y extranjeras. Entre 1982 y 1988, fue colaboradora regular de la Página de Opinión (Col. Vuelta de Hoja) del diario El Nacional, Venezuela. E-mail: anmadrid@cantv.net Pag. Web: http://www.antonietamadrid.com/ Teléfono: (0212) 987.0907

Juan Carlos Vasquez: Dirige y edita la revista de creación Herederos del Caos

26/12/2009




Entrevista al actor Eliezer Ortiz (Actor)
por Juan Carlos Vásquez



-¿A qué edad empezaste?-

Siempre fue lo que quise hacer desde que tengo uso de razón, participaba en todos los dramas, obras, conciertos desde la escuela elemental, etc. Formalmente comencé mi entrenamiento para el 1989 en el Departamento de Cultura de Caguas en Puerto Rico por la recomendación de Luis Lizardi Solá, mi primer profesor de actuación lo fue Carlos Ruiz y luego Elizabeth Sorando en la Escuela Superior Ana Roqué De Duprey en Humacao Puerto Rico. Luego me gradué con un bachillerato en drama de la Universidad de Puerto Rico y luego seguí entrenando en el Ateneo Puertorriqueño bajo la dirección de Roberto Ramos Perea y Edgar Quiles, mientras seguía haciendo teatro y cine. También entrené y estudié en mi país con Ernesto González.


- Decides partir de Puerto Rico, enfrentar todo el cambio, la soledad. ¿Cuál fue el momento más difícil de toda la transición al llegar a New York?

El ser humano tiene una capacidad de integración y adaptación admirable, cuando decido definitivamente radicarme en Nueva York conocía la cuidad como la palma de mi mano. Momentos difíciles hubo varios, pero también muchas satisfacciones, los momentos difíciles ó menos buenos prefiero reservármelos, pues todos los hemos tenido y para nada quisiera sonar como la eterna victima de los cuentos de hadas, lo importante de los momentos difíciles de la vida es lo que tú hagas con ellos, utilizarlos para evolucionar como ser humano y artista, ahí tenemos el famoso periodo azul de Picasso.

-Cuando te conocí pertenecías a una organización cultural llamada Spanic Attack, también fuiste director del grupo teatral que hacia vida en el Julia de Burgos Foundation. ¿Como fue tu experiencia en la ciudad de los Rascacielos?

Con Spanic Attack hice una película experimental llamada Razones para el Exilio que se presentó en varios festivales de cine, lo que hice en el Centro Cultural Latino Julia De Burgos fue dirigir por dos años la Unidad de Entrenamiento Raúl Julia del Teatro Rodante Puertorriqueño que dirige Miriam Colón, ahí se dan clases de actuación, dicción, baile, canto, etc. para jóvenes de escasos recursos de las comunidades latinas de Nueva York. Mi experiencia en la cuidad de los rascacielos ha sido vital en mi carrera, allí estudié, hice teatro, cine y creé unas bases artísticas y una ética de trabajo muy solidas que continúan conmigo hoy día.

-¿Qué te ha impulsado a dedicarte a esta profesión?-

Lo que más me ha impulsado es que esta es una carrera en donde puedes estar en contacto con los seres humanos, ya sea en el escenario, la pantalla ó la radio y puedes tocarlos, decirles y hablarles; algo que parece ser muy difícil en la era tecnológica en donde estamos viviendo. También me impulsa mi fortaleza interna, que es como una voz interior que siempre me habla y me dice “sigue y no pares”, mi eterno deseo de aprendizaje me impulsa mucho pues pienso que un actor nunca está terminado.


-¿Te identificas con algún personaje de los que has interpretado?-

He hecho muchísimos personajes y de todos ellos tengo muy buenos recuerdos, se me viene a la mente rápido Woyzeck de Georg Büchner y Truffaldino de El Pajarillo Verde de Carlo Gozi, uno representa el ser oprimido y el otro la alegría y la supervivencia. En cine hice una nueva versión de Otelo en donde hago el personaje principal pero aun no ha salido. A todos los personajes los he disfrutado mucho.


-¿Un director?

Deborah Warner con quien tuve el honor de trabajar, me dirigió en The Angel Project en el Lincoln Center de Nueva York, ella es una de las directoras de teatro más importante de nuestros tiempos, una persona totalmente visionaria.


-¿Un Guionista?

José Rivera, el guionista de Los Diarios del Motociclista. José es un extraordinario dramaturgo también.


-Talento o esfuerzo. ¿Qué consideras que tiene más importancia?

El talento es súper importante por que como dice el refrán “Lo que natura no da, Salamanca no presta”, pero el esfuerzo y la disciplina son lo que realmente te mantiene motivado a querer hacer más y a lograr tus objetivos. Talento sin esfuerzo y disciplina es tiempo perdido. Como dijo Gilda Navarra, una Maestra de mi país “La disciplina no es una obligación, es la gloria de pertenecer a un arte sagrado al cual uno sirve, es una religión”.


-¿Qué prefieres: el teatro, el cine...?
Yo prefiero trabajar.


-¿Cual es la diferencia mas notable entre la enseñaza actoral Latina y la anglosajona?-

La enseñanza actoral anglosajona es más enfocada en la actuación de adentro hacia fuera, en hacer menos y menos pero a la vez no quiere decir no hacer nada, es una técnica en donde no se te puede ver la costura de que estas actuando, es bien mínima y casi naturalista pero con mucha intensidad detrás de todo. La enseñanza latina tiende hacer un poco más grande y enfocada al escenario, es mas teatral, recuerda que somos más expresivos si nos comparamos con una persona anglosajona, pero todas las técnicas y escuela están perfectamente aceptables siempre y cuando hagas tu trabajo como actor y le des a tu público lo que le tienes que ofrecer y que el personaje necesita. El actor debe tener una maleta llena de técnicas y recursos que le ayuden a encontrar lo que el personaje necesita, ninguna técnica es mejor o peor que la otra, es simplemente una herramienta de trabajo.


-Desde que salistes de Puerto Rico has transitado, has vivido en New York y actualmente resides en la ciudad de los Ángeles. ¿Que reflexiones, que experiencias han hecho madurar a Eliezer Ortiz en el sentido de haber llegado a ser el Ganador del premio al Mejor Actor en el 2008 por la película "2042". En Actuación de la Escuela de Teatro de la Universidad de California, los Ángeles?

Por supuesto las experiencias de la vida misma te ayudan a moldear un personaje, todo es una eterna escuela, pero para mí el trabajar incansablemente es vital y es siempre lo que me ha proporcionado todo. El entrenamiento ha sido también la espina dorsal de todo mi trabajo, con el entrenamiento que hice en Puerto Rico, en el Teatro de Arte de Moscú, en el British American Drama Academy (BADA) en Oxford University y por supuesto mi maestría
en la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) he crecido muchísimo como ser humano y artista. De los premios te tengo que decir que son muy buenos y cuando llegan pues se reciben pero como dijo Luis Rafael Sánchez: “Los premios como los amores no se buscan, llegan”. Yo no trabajo por los premios, trabajo porque necesito hacerlo.


-¿Qué es lo más complejo y qué lo más placentero de tu carrera?

Lo más complejo es que vives en una eterna incertidumbre porque no sabes lo que va a pasar además de que estás ideando con rechazo la mayor parte del tiempo, y la gran mayoría de las decisiones para el casting de un proyecto no tienen nada que ver con tú talento. Esta carrera es para personas que son de verdad bien fuertes internamente porque son muchas las tempestades que hay que enfrentar, es una carrera para quien resista más. Lo más placentero es todo el proceso de descubrimiento, que estás haciendo algo diferente todo el tiempo, no es monótono, vives muchas vidas, épocas, etc. te estás alimentando constantemente y conoces personas maravillosas.


-Siempre existe ese alguien que nos inspira. Que nos empuja a recorrer un trecho. ¿A quién o a quiénes admiras en tu profesión?

He tenido la gracia de contar con mucha gente que me ha apoyado en todo momento como Ernesto González, Luis Lizardi, Mel Shapiro, Ivonne Coll, Gil Cates, Michael Mclain , Sir Anthony Hopkins, mi familia y amigos los cuales no tengo que mencionar porque ellos saben quiénes son. En mi profesión admiro a toda artista que da lo mejor de sí y quien es serio y comprometido con su trabajo. Te tengo que confesar que considero a Judi Dench, Luz Minerva Rodríguez, Javier Bardem y Forest Whitaker una inspiración.


-¿Qué estas haciendo ahora y cual es tu próximo proyecto?

Al momento me encuentro ensayando la zarzuela Luisa Fernanda, estoy muy contento porque es mi debut en el género y hacen ocho años que no trabajo en español , también me encuentro esperando por alrededor de una decena de proyectos cinematográficos que ya filmé y no han salido todavía.


-Eliezer. ¿Cual ha sido el papel que mas has disfrutado y por qué?-

Truffaldino en El Pajarillo Verde, porque era bien travieso, juguetón, astuto, etc. Fue de verdad un placer interpretarlo aunque al final terminaba exhausto porque era bien físico y requería cien por ciento de energía en todo momento.


-En las obras de teatro, como espectáculo en directo, se provocan en muchas ocasiones anécdotas curiosas. ¿Nos recuerdas alguna?

Cuando estaba haciendo La Cantata, los actores íbamos del camerino hacia el escenario y había que tomar un elevador, pues el elevador se detuvo con todo el elenco adentro, no paso nada finalmente pero esos segundos en donde estuvimos encerrados fueron eternos.


-Una obra de teatro o… dos o tres.
Tito Andrónico de William Shakespeare, Ana en el Trópico de Nilo Cruz y Bodas de Sangre de Lorca.

-¿A donde te gustaría viajar?

A Marruecos y Egipto.


-¿Cómo te visualizas en el futuro?

Como una persona bien exitosa, trabajando todo el tiempo, sin parar y siempre bien ocupado. No quiero ser famoso pero si grande y respetado, quiero tener la fama de los músicos de música clásica, son bien respetados y queridos en su disciplina pero fuera de ahí nadie sabe quiénes son.


-¿Qué consejos darías a los lectores de esta revista, personas que luchan por materializar sus sueños?

Que no se detengan, que trabajen y estudien mucho y jamas permitan que nadie les diga que no pueden. Recuerden que nunca nadie va a trabajar por ti más que tú, si alguien esta trabajando por ti más que tú hay un gran problema.


-Regálanos unas últimas palabras.
Soy simplemente un ser humano que hace lo que le gusta, siempre doy lo mejor de mí, trabajo hasta la saciedad y por eso soy muy feliz. Ah y si me necesitan me llaman o escriben, siempre busco retos y personajes que me digan algo.

Publicada originalmente en Herederos del Caos
Video: Eliezer Ortiz Acting Reel

___________________________________
Eliezer Ortiz, posee un bachillerato en drama de la Universidad de Puerto Rico y una maestría (MFA) de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en actuación. Posee entrenamiento con el Teatro Del Arte De Moscú en la Universidad de Harvard, E.U. y British American Drama Academy (BADA) en la Universidad de Oxford Inglaterra. En UCLA estudió con el actor ganador del Oscar Sir Anthony Hopkins; Gil Cates, Mel Shapiro, Ellen Geer, April Shawhan, Linda Kerns y Henry Goodman. También estudió con la compañía teatral The Actors Gang.

Sus créditos de teatro más importantes, incluyen; The Angel Project, en el Lincoln Center bajo la dirección de Deborah Warner, Corazón de Gas, Acto Sin Palabras II ( Geffen Playhouse, LA) Tell Me A Story Papi (Teatro de Repertorio Español, NY), Pleacent Ave (Teatro Rodante Puertorriqueño, NY), Sketch of Life (Proyecto Urbano de Acción Teatral, NY), A Grand Guignol Cabaret (Sunset Gardner Stages, LA), (dub) zeck (Highways Art Space, LA), Greenly High, Izzy y Allie, The Maelstrom Whirlpool (The Complex Theater, LA), El Pajarillo Verde, Sueño de Una Noche de Verano, Los Últimos Días de Judas Iscariote, Big Love, Vida Afuera del Cuerpo, el Activista, Electra, La Ultima Cinta de Krapp, Una Obra Para Actores, Barro (McGowan Hall, LA) y Luisa Fernanda (Million Dollar Theater, LA).

Eliezer fue parte de la colaboración de teatro más grande en la historia de los Estados Unidos de América; el Suzan Lori Parks 365 Festival, con las obras The Air Over Omaha y The Will of The Worlds Way en Highways Art Space Los Angeles.

En su natal Puerto Rico sus créditos teatrales incluyen; Las Troyanas, Jesús el Hijo del Hombre, Vasco Núñez de Balboa, El Mayor Monstro del Mundo Los Celos, Las Viequenses, Romeo y Julieta, Mucho Ruido y Pocas Nueces, Miles la Otra Historia del 98, El Burlador de Sevilla, Lorca que Te Quiero Lorca, El Retablillo de Don Cristóbal, Tres Hermanas, Las Brujas de Salem, El Bosque Mágico, La Ranita Bailarina y La Cantata.

Eliezer hizo su debut cinematográfico en Bajo Sospecha y luego ha participado en La Ultima Transformación de Francisco, El Conocimiento de Ali, Capitulo 21, Rancho Limmikin, Buscando a Dios en la Ciudad de Los Ángeles, Proyecto Benazir Bhutto, Archivo de Horror, Carril de Sombra, Debbie y Desdi, 2042, Nivel 7, 40 Domingos, Kwame, Mórbido Una Historia de Amor, Alice Inc., Agarra Una Nueva Vida, Wardog, Hermanos en Sangre, Circunstancias, Solo Otro Homicidio y Razones para el Exilio.

El Sr. Ortiz fue el Director de la Unidad de Entrenamiento Raúl Juliá del Teatro Rodante Puertorriqueño bajo la dirección artística de Miriam Colon y ha enseñado en UCLA. También fue el asistente del actor y director ganador del Tony Roger Robinson en la obra Emigrantes, que representó a los Estados Unidos en el Cuarto Festival De Teatro Internacional en Santo Domingo Republica Dominicana.

Ortiz ganó el premio al Mejor Actor en el Los Angeles 48 Hours Film Project Festival por su interpretación de Ronald Donnellson en el filme 2042. Fue honrado dos veces por el National Hispanic Foundation For The Arts Award así como el Premio Jack Oakie por excelencia en actuación.

Durante el 2009 Eliezer Ortiz ha estado celebrando sus 20 años en el escenario.
e mail: sireliezer@hotmail.com

30/04/2009


Entrevista a Susana Medina
por Juan Carlos Vásquez



¿Qué te impulsó a ser escritora?

De adolescente, cuando tenía 14 años o así, escribía poemas nefastos, como hacemos muchos adolescentes. Por aquel entonces, una lectura vital y totalmente trasformativa fue Hojas de Hierba de Walt Whitman. Me encontré con una visión donde se celebra todo, una visión panteísta y eufórica, un canto que es energía pura, la palabra como energía, como alquimia. Fue un momento decisivo. Empecé a escribir cuentos, me dieron unos cuantos premios, tuve un profesor de literatura que digamos que me apoyó, amigos que esperaban que escribiera. Así es que me encontré con una vocación que yo no sabía si quería. Todo esto fue un primer paso.

En un segundo momento, lo que me impulsa a la escritura es la posibilidad de crear un mundo que todavía no existe. Escribo por razones estéticas. También por conocimiento, por curiosidad. Por la necesidad de imaginar, de entender, de procesar experiencias.

Hablaba antes de cuestionar la vocación literaria. El punto de partida para mi primera novela, Trozos de Una, fue Beckett, el Beckett más minimalista. Es un punto de vista catastrófico para empezar una novela. No sé hasta qué punto fue una cuestión de crear algo. Era más bien una cuestión de destruir, de deconstruir.


-En tu obra se percibe un tiempo de evaluación y rompimiento que conlleva a una inevitable crisis y un irremediable cuestionamiento de los valores establecidos, sorprendentemente estas rupturas crean un juicio condensado y renovador ¿Acaso hay que quebrantar los límites para encontrarnos con nosotros mismos?

Más que quebrantar los límites hay que explorarlos, ir más allá, volver, asomarte a lo que has sacado de esa experiencia.

Lo de encontrarnos a nosotros mismos es algo efímero y nunca sabes hasta qué punto se trata de un espejismo. Nada es estable, todo cambia, todo está en perpetuo flujo, movimiento. Por lo tanto si llegamos a encontrarnos a nosotros mismos, es algo temporal, nos encontramos y nos perdemos, no somos del todo dueños de nuestras vidas. No sabemos con certeza lo que va a suceder durante la próxima media hora.

-¿Qué hay en Londres que no exista en otras partes? Coméntanos sobre tus vivencias en los países donde has residido.

Me fascina la heterogeneidad suprema de todo. El poder ser público y anónimo al mismo tiempo. Esas son cosas que Londres ofrece. Y es la ciudad donde conocí a mi pareja, que es artista visual, Derek Ogbourne.

A diferencia de Nueva York, la modernidad de Londres no reside entre otras cosas en su arquitectura, sino en la multitud de puntos de vista de sus habitantes. Londres es una de las pocas capitales donde hay abundancia de zonas verdes, parques y si tienes suerte, o dinero, puedes tener una casa con jardín. Por otra parte, las casas son bajas, de un piso, o dos, y eso hace que puedas ver toda la ciudad desde varios miradores. Está el río, el Támesis. Últimamente creo que la monumentalidad de Londres la hace cada vez más frágil. Es una monumentalidad demasiado afirmativa.
… He crecido en España, vivido en Italia, me tendrás que entrevistar de nuevo para que conteste a la segunda parte de la pregunta.

- En algún instante has referido a propósito de tu obra Slumberville que te interesa muchísimo los sueños porque incluso pueden amenazar tu integridad cotidiana, podrías mencionar algunos de ellos, la interpretaciones más intensas que consideres han surgido.

Creo en la sabiduría de los sueños y también en su sentido del humor, la habilidad del sueño para tomarte el pelo, su humor negro. Los sueños se cuelan en la realidad impregnándola de conocimiento mágico. Me encantan las coincidencias. No creo en la videncia ni en el psiquismo. Sin embargo, no puedo sino aceptar que unos cuantos de mis sueños han sido premonitorios. Los sueños a menudo te cuentan cosas que ya sabes, pero que tal vez no las quieras saber del todo. Esos sueños me fascinan. A veces ejercen de abogados del diablo. No me refiero a esto. Me refiero a sueños que te dan información que desconoces, y que en ese momento es enigmática, no la entiendes. Por ejemplo, aparece un nombre, digamos “Silvia”, en un contexto que no entiendes. Y luego, dos meses más tarde, aparece una Silvia en tu vida, y el contexto en que aparece es más o menos el contexto del sueño. Es increíble, en cierto modo, espeluznante. Es decir, cuando en el sueño aparece información muy muy concreta, como puede ser un nombre y su contexto. Lo único que puedo pensar es que ya conozcamos algo del futuro, que haya puntos de contacto entre diferentes mundos y tiempos.

No suelo utilizar mis propios sueños en mi obra, aunque tengo diarios y diarios de sueños. AquÍ va un sueño que aparece en Slumberville y que está basado en una serie de sueños que sí que tuve. “El sueño de la pagoda”:

Eureka observó los botines rojos de nuevo, salió de ellos y aterrizó en un limbo donde era posible que no hubiera nada. Los botines rojos a su vez le transportaron a su sueño favorito. Los botines le transportaron al sueño de la pagoda. Fue entonces cuando experimentó otra revelación en la que se le revelaba de dónde venía su bolso favorito, un bolso con motivo de pagodas que ella solía llamar su bolso kistch espiritual. Lo trivial, un bolso, le traía una epifanía, aunque a su bolso favorito no se lo podía considerar una cosa trivial. Por ahora, había tenido ese sueño tres veces. Cuando tenía ese sueño permanecía todo el día extática, en un estado de bendición. El sueño era sin lugar a dudas un sueño orgásmico. Orgásmico en el sentido espiritual de la palabra, en el sentido que la experiencia mística siempre se describe en un lenguaje sensual que implica una disolución del yo para unirse a algo más amplio. El sueño era simple. De repente se encontraba en un edificio que era un lugar histórico que era un templo budista cuyo exterior iba descubriendo poco a poco para descubrir que era una pagoda rodeada de pinos que daban al océano. La visita de la pagoda se traducía en una sensación definitiva de armonía interior, en la certeza de haber alcanzado algún tipo de equilibrio consigo misma, en una expansión espiritual. El día que tuvo ese primer sueño, se sintió translúcida, sin peso material, leve. La segunda vez que soñó con la pagoda entró en su interior, en una de las salas. La tercera vez, no entró dentro. La tercera vez la exploró por fuera, subió su escalera espiral de madera burda. Era un edificio que siempre cambiaba pero siempre reconocía. Y el reconocerlo le hacía sentirse radiante, como si la pagoda fuera parte de ella misma.
El paisaje kistch espiritual de su bolso con la pagoda de tonos ocres y amarillos no era idéntico a la pagoda del sueño. Pero era una pagoda al fin y al cabo. Y fue en ese momento, al mirar sus botines rojos, que supo que por eso se compró el bolso y se convirtió en su bolso favorito, porque la remitía a ese sueño prodigioso. Con ese sueño supo que había alcanzado un nuevo estado de discernimiento. Con el tiempo, ese sueño se convirtió en un combustible que le dio energía para siempre, que le llenó para siempre de una sustancia amiga. Miró su bolso y se dio cuenta que se trataba de un objeto fronterizo, un objeto que pertenecía a la frontera borrosa que hay entre el sueño y la vigilia.


-Hay tantos mundos y tantas percepciones de estos mundos, a menudo todo se confunde. Aun en las urbes más pobladas todo se vuelve desértico. El materialismo y el consumismo tergiversan las ideas. En una párrafo de medinaciones dices: "La visión que cada uno tiene del mundo no es sino una ficción conveniente para justificar, cobardías, maldades, envidias, inseguridades, ("tu posición en el mundo").
¿Cuál es la posición de Susana Medina en el mundo?

Mi posición es: Si sólo vivimos una vez, vamos a hacer todo lo posible para crear un mundo mejor, más interesante, más inteligente, más consciente de sí mismo, de sus posibilidades. Mi posición va cambiando con las experiencias que voy teniendo. Es una posición de asombro, perplejidad, una posición que es una oposición, “j´accuse, yo acuso”. Creo que las cosas pequeñas son importantes, hacer algo a ese nivel, crear espacio, no dar espacio a las cosas que crean más basura, hasta cierto punto somos impotentes, pero todos constituimos el poder, cada uno de nosotros podemos decidir no perpetuar las cosas que no queremos que se perpetúen.

Sí, a menudo todo se confunde. El aforismo que mencionas es un aforismo provocador. Se le puede aplicar a algunas personas, la inseguridad, el miedo, la envidia que puede llevar a la maldad se esconden tras algunas opiniones, acciones. Tras la publicación de Souvenirs del Accidente y al hacer una lectura en inglés lo puse entre signos de interrogación. En ese momento, me pregunté si inicialmente iba dirigido a los lectores misántropos, a los cínicos. Algunos de los aforismos estaban ahí como objetos brutales, sin matices.

Es decir, tenemos que ser conscientes de dónde proviene nuestra posición en el mundo, nuestras ideas, nuestras opiniones, nuestras reacciones, nuestros gustos y disgustos, aquello de lo que renegamos. Todos tenemos vulnerabilidades. Cada experiencia y relación nos transforma. Si sabes ver desde dónde hablan los otros, cuál es su posición, puedes entenderlos, aunque no estés de acuerdo.


-Escribir aparte de ser una necesidad vital, es un compromiso con nosotros mismos. ¿Hasta dónde quieres llegar? ¿Cómo visualizas tu futuro?

Sin lugar a dudas, la recepción del trabajo de uno, no depende del autor. Para mí la escritura es reinvención. No me planteo llegar a ninguna parte, ni suelo visualizar mi futuro. Pero si visualizo, me visualizo viva. La supervivencia, el mantenerse vivo es ya todo un logro. Muchas cosas dependen del azar, hay muchas cosas que nosotros no elegimos. Ahora en estos momentos nos encontramos sumergidos en una crisis mundial que nos dicen supera el Crash del 29. Hay cantidad de gente que ya estaba en un estado de precariedad absoluta antes de la crisis. Por una parte, puede que sean los que mejor están preparados para enfrentarse a esta recesión galopante. A los que les afecta como algo nuevo, es algo que les que va a costar mucho procesar. Se les ha servido un fracaso económico en bandeja, es el equivalente humano de un desastre natural … Creo que no he contestado a tu pregunta. Para resumir, en parte, mi compromiso depende de mi supervivencia.


-Como educadora y escritora, ¿cómo has percibido el cambio en la sociedad? Es decir, ¿cómo has percibido con el transcurrir del tiempo las transformaciones a consecuencia del cambio acelerado y permanente en los aspectos económicos, tecnológicos? ¿cómo influye la debilidad de creencias, carencia de ideologías, como educadora que análisis harías, como escritora que te es lo que te ha marcado más de esta nueva época?

Como fenómeno me interesa muchísimo el Internet, la cibercultura, la independencia en el pensamiento, la jerarquía horizontal, la movilización política. El Internet te abre las puertas a todo esto. Tú como lector juzgas lo que es interesante y lo que no lo es, eliges, mezclas, descartas, actúas. Es una gran sopa de la que pueden salir cosas muy interesantes, socialmente hablando.

Como profesora, veo que existen grandes ganas de saber, de explorar. También me pregunto hasta qué punto la atención de los individuos disminuye cada vez más, en el Internet sólo se tienden a leer cosas pequeñas, fragmentos, estamos ante una cultura del fragmento.

-¿Qué cosas o conceptos crees que te definen como persona o artista?

Escribir es una forma más de respirar. A veces se trata de una respiración artificial. Con cada obra intento reinventarme. Para mí, la obra, mi propia obra, debe ser un desafío, una aventura estética. Explorar terra incognita es una especie de vicio mío. Salir de mis zonas de confort, de las zonas de confort de las literaturas que conozco, si es posible, intentarlo.

Mi escritura tiende a ser bastante visual, a utilizar espacios paradójicos, metáforas visuales: colillas, mariposas, zapatos, objetos, charcos. Ese es el caso tanto de Cuentos Rojos como de Los juguetes filosóficos. Ambos libros están estructurados entorno a metáforas visuales. Y ambos libros se salen del género al que se supone que pertenecen. En Cuentos Rojos hay una tensión entre la poesía y el cuento, es un libro que está a caballo entre la prosa poética y la narración. En Los juguetes filosóficos la novela se convierte en ensayo. Creo que en este juego con los géneros hay algo de humor, la ruptura de las expectativas como humor. El humor es una constante en mi persona. Me encantan los autores cómicos. La seriedad está sobrevalorada. Los serios la sobrevaloran. Ambos enfoques tienen su lugar y su momento.

-¿Qué es lo que más te ha hecho ilusión en la vida, hasta ahora?

Me encantan las coincidencias. Y siempre me sorprende la bondad, es como que deja un rastro mágico.

La palabra “utopía” me hace ilusión. La resurrección de políticos como Gandhi me haría ilusión. Me haría ilusión que a una enfermera se le valorara tanto o más que a un hombre de negocios. Que se inventara un sistema monetario justo, que se aboliera el dinero, que hubiera una concienciación de lo ridículo de la carrera de ratas que hace que haya gente que mate, hiera, joda o explote al otro para enriquecerse.

-Eres un alma inquieta, ¿a dónde te gustaría viajar o volver a ir?, ¿qué deseo te gustaría ver cumplido?

Me encantaría viajar al futuro para ver cómo se resuelven muchos de los problemas que tenemos hoy en día. Ver las nuevas tecnologías e invenciones. Las curas a enfermedades como la ceguera, la demencia, la avaricia, la estupidez humana. Un salto que me permitiera ver lo que no puedo ver ahora.

Me encantaría volver a Islandia y poder ver la aurora borealis, que no la he visto. Ir a Méjico y pasarme dos meses.


-¿Qué autores lees actualmente?

Leo mucho del Internet, surfeo, leo a mis amigos, a mis amigas, gente con la que me tropiezo en las redes sociales. Estoy leyendo Homenaje a Cataluña de George Orwell y El maestro y margarita de Mikhail Bulgakov, que es un clásico y tardó veinte años en publicarse. Suelo leer varios libros a la vez, y claro, meterme en el que más me toca.


-¿Actualmente en qué proyecto estás trabajando?

Por una parte en una novela que se llama Días giratorios de la noche en la que la protagonista pierde la dimensión sónica de forma repentina y se enfrenta a un mundo al que le falta esta dimensión. Por otra parte, me acaban de invitar a realizar para la Tate Modern el Árbol de Borges. Es un árbol del que cuelgan citas de Borges. También empecé a co-editar con Isabel del Río, una escritora bilingüe que escribe cuentos deliciosos, una antología de escritoras hispanas que viven en Inglaterra. Somos muy pocas, pero como que formamos parte de un satélite hispano en Londres. De broma, me refiero a este proyecto como “una antología de morenas hispanas con ojos morenos residentes en Inglaterra, con la excepción de dos de ojos azules y pelo plateado”. Queda por encontrar editorial. Es un proyecto interesante, pero difícil.

-¿Nos podrías recomendar algunos Libros?


La lectura es siempre un encuentro, como cuando te embarcas en una amistad nueva, lo haces porque de alguna forma esa persona te toca. Y también es algo en parte generacional. Como ya he mencionado, la primera obra que verdaderamente me impactó fue Hojas de Hierba de Walt Whitman ...
… Rápidamente y al azar, te digo lo que se me pase por la cabeza durante los próximos veinte segundos:
J. G. Ballard acaba de morir. La exposición de atrocidades y sus cuentos y luego todo lo demás, excepto Corriendo al Paraíso.
La obra teatral de Beckett.
En las montañas de Holanda de Cees Noteboom, sobre el deseo (Me encontré este libro en la calle, sin tapas. No sabía quién era su autor y el libro me sorprendió).
Los viajes de Gulliver, de Swift
El Aleph de Borges y explorar su obra.
Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino.
El país de las maravillas, de Lewis Carrol.
El país de las últimas cosas, de Paut Auster y Trilogía de Nueva York.
La Habitación Sangrienta, de Angela Carter.
La literatura portátil de Enrique Vila-Matas, que en cierto modo Roberto Bolaño retoma y desarrolla.
Me interesan las lecturas contrastadas. Leer a Paul Celan y la poesía de Bukowski, los cuentos de Cortázar (“Adiós Robinsón”) y la obra seleccionada de Kathy Acker.


¿Qué consejos darías al lector de esta revista, hombres y mujeres con ganas de reflejar sus propias historias?

Que se adhieran a la silla y se pongan a plasmar lo que quieran plasmar, que hagan todo lo que consideren necesario para hacerlo, que creen las circunstancias propicias para poder adherirse a la silla.


—Regálanos unas últimas palabras sobre cualquier tema que te interese...

Afortunadamente y desafortunadamente me interesan casi todos los temas. Me fascina la neurociencia. Nos puede dar claves para que nos entendamos mejor como seres humanos, para aclararnos. El cerebro es un órgano asombroso. Billones y billones de neuronas en danza increíble …Termino con un trozo que está al principio de Slumberville:

Le fascinaba la vida invisible, sobre todo la vida invisible del cerebro, los billones de células que estaban en un estado incesante de comunicación, como si nunca se cansaran, durante la vigilia, al dormir, al soñar. Veinticuatro horas al día. Y ahora ante la calculadora del ordenador, Eureka recordó que el día que le entrevistaron para el trabajo, la doctora Mossman le dijo algo que había oído varias veces. Le dijo que cada cerebro era como una galaxia, cada cerebro era único, cada cerebro era diferente, cada neurona era diferente, como era diferente su relación con las otras neuronas. Y que si se unieran las conexiones neuronales en una línea, llegarían a medir 800,000 kilómetros de longitud. Todo eso ella ya lo sabía, pero de alguna forma le costaba creérselo, como también le costaba creerse lo que se decía de que si se unieran las conexiones neuronales en una línea, la línea podía cubrir la distancia de ida y vuelta a la luna. Lo que más le sorprendía eran las cantidades exorbitantes, el que en cada cerebro hubiera billones de células, el potencial incesante que esos datos implicaban, la orgía de posibilidades que cada cabeza albergaba.


------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
SUSANA MEDINA nació en Inglaterra (Hampshire) en 1966. De madre alemana de origen checo y padre español, tras vivir unos meses en Alemania, su familia se trasladó a España (Valencia) en 1968, donde se educó. Al leer en las cubiertas de libros que los escritores a menudo viven en otros países, cuando tenía 19 años se fue a Londres. Fascinada por el 'multi-culturalismo' y las subculturas de esta ciudad, estudió Historia del Arte e Italiano en University College y vivió durante un año en Venecia y Bolonia donde estudió en el DAMS con Umberto Eco y Dario Fo. Aunque más o menos residente en Londres desde 1987, hasta hace poco tiempo ha escrito en español, su lengua materna. Trozos de Una, una anti-novela escrita cuando tenía 25 años, recibió una Beca Creativa de la Generalitat de Valencia. Otras aventuras narrativas incluyen Cuentos Rojos (1997) que incluye el Premio Internacional de Cuentos Max Aub y Souvenirs del Accidente (Germanía, 2004), que reúne poemas, aforismos y textos. Philosophical Toys (2007) es su primera novela en inglés, de la cual proviene el corto cinematográfico Buñuel's Philosophical Toys (24 mins), que se ha mostrado internacionalmente.Siempre ha escrito en una diversidad de medios interdisciplinarios, fascinada sobre todo por los huecos existentes entre las artes, los géneros y las disciplinas, lo lúdico y lo mortalmente serio. ("A menudo se confunde la coherencia con la homogeneidad. Para ser coherente, el arte debería disparar en todas direcciones", dice en Souvenirs del Accidente). En 1992 y 1993 recuperó una serie de espacios abandonados para organizar varias exposiciones internacionales que gozaron de buena acogida por parte de la crítica y la prensa, en especial Space International y Reproducciones, en conjunción con el video-artista Derek Ogbourne y John Russell (editor de Frozen Tears). Ha colaborado con artistas, y revistas sobre arte, así como publicado y dado una serie de ensayos y conferencias sobre arte, literatura, cine y fotografía. Su obra literaria se ha publicado en numerosas antologías y revistas y ha sido traducida a varias lenguas. Es traductora voluntaria para PEN, en el Programa de Escritores Encarcelados.Actualmente está inmersa en Slumberville (una novela sobre sueños). En junio 2006 obtuvo su doctorado, Borgesland (sobre espacios imaginarios en la obra de Jorge Luis Borges), que realizó en Birkbeck University de Londres, donde originalmente cursó su MA en Estudios Hispánicos. Enseña literatura hispánica en la Universidad de Middlesex, Londres.Otros honores incluyen la beca de investigación 'Arts and Humanities Research Board', el premio 'The Snowdon Award' y una beca de escritura del Arts Council (febrero 2008), para su novela, Días giratorios de la noche.

22/12/2008

No es lícito inclinar volitivamente la cerviz frente a criminales con poder de mando político

Por Juan Carlos VÁSQUEZ [*]

El profesor Enrique Plata Ramírez, Doctor en Literatura Iberoamericana por la Universidad Complutense, uno de los principales investigadores de la Literatura en la Universidad de Los Andes de Venezuela, dice de Alberto Jiménez Ure: «Es un escritor que no necesita presentación alguna. Su amplio trabajo narrativo, ensayístico y poético no sólo es bastante conocido sino que comienza a ser estudiado y reseñado en las más importantes universidades nacionales, e incluso en algunas del exterior, como la Universidad de Salamanca y la ya citada Complutense (ambas de España). Más recientemente, en la Universidad de Costa Rica (donde se difundió la segunda edición, ampliada, de Cuentos Abominables» y donde la Magister Shirley Montero Rodríguez publicó un libro sobre su obra intitulado Tres discursos de la postmodernidad en Cuentos Abominables de Jiménez Ure. A propósito de la publicación de sus libros Alucinados (novela, Ediciones Caminos de Altair), Dictados contrarrevolucionarios (Ediciones del Rectorado de la Universidad de Los Andes), Pensamientos profanos (ALEPH universitaria) y la novela Escoria (Edición de Los Herederos del Caos), aparte de Jiménez Ure a contracorriente (del fallecido y notable escritor Juan Liscano, ALEPH universitaria, finales de 2008) entrevistamos al irreverente escritor venezolano cuya obra literaria casi alcanza los cuarenta títulos publicados.----------------------------------------------------------------------------------------------------
-¿Vives la soledad del escritor? ¿Necesitas compartir lo que escribes con alguien? ¿Grupos o tertulias literarias, familiares, amigos...?

-Soy, entre los hijos de [Eva] la primera, un desterrado. En la actualidad, mi único arraigo está representado en la figura de mi hija Venus [de sólo 12 años]. Territorialmente, soy un desarraigado: un fustigado e incomprendido apátrida. En cambio, mi pequeña y yo somos aliados. Vivimos solos: soy su padre y su madre, su custodio, cobijo y quien ilumina su sendero. Por otra parte, admito que me agrada ser leído. Me divierte mucho, me intriga ad infinitum. Entre mis lectores y yo existe un tácito pacto para sempiternamente hibernar la disputa o comunión que pretendía emboscarnos. No doy a nadie mis libros cuando están en fase prenatal o evolutiva. Empero, ya publicados me place obsequiarlos a personas que presumo les gusta leer. Bebiendo licor en tascas, ocasionalmente discuto con intelectuales sobre Literatura y Política. Igual sobre la Filosofía: esa, «la impúdica», mi Alma Mater. Y sobre Deus y el Demonio, que si existen. Alrededor de Abraxas, que también vive y al cual todos conceden audiencia por su investidura de vieja data.
-¿Con qué género te identificas mas?

-Los críticos literarios y quienes suelen analizar mis textos en los claustrofalaces de la Educación Media o Superior afirman que soy, fundamentalmente, un narrador. Quizá por esa causa, yo debería comulgar con ellos y decir que me identifico más con la Novela o Cuento. Pero, en mi defensa frente al fraude ante el cual nunca capitularé, admito que no tengo una «partida de nacimiento oficial» respecto a géneros literarios. Durante mi niñez, escribí distinto a lo que me exigían en la escuela. A veces formulé ideas, pero igual expelí mis tormentos. En otros instantes vertí al papel [cuentos] invenciones quizá «macabras». No eran tiempos de «procesadoras de palabras» y la ficción manuscrita era un supremo acto ritual, tanto como hoy lo es propagar historias o pensamientos mediante la Tecnología Multimedia. De ese modo desahogaba mis miedos infantes, mi indefensión y profundo desarraigo que jamás se revertiría en mi existencia.

-¿Qué te sirve de fuente de inspiración?

-Mi «perversa» psique, mi percepción de una realidad pródiga en sucesos «malignos», mis vivencias, mis lecturas filosóficas, las «abominaciones» de la especie menos inhumana a la cual parece que pertenezco y que jamás cesan, mis bienaventuranzas y tragedias.

-¿Qué diferencia, entre tus primeras obras y las más recientes? ¿Cómo definirías tu evolución?

-Similar a los espermatozoides que tras la falotración son eyectados para competir por fecundar un óvulo, mis libros no parecen diferir mucho en curso del tiempo. Están diseminados. Unos parecen más tenebrosos, otros más filosóficos o perturbadores de conciencias. Fueron expulsados de mi hereje y profana mente, con obvios propósitos de fecundación. Si fracasan o tienen éxito, ello no exterminará al embrión.

-Hay libros que siempre recordamos a lo largo de la vida, ¿Cuáles conservas en tu memoria?

-Cuando no soy quien los recuerda, me los recuerdan los lectores: las novelas Aberraciones, Adeptos, Facia y Desahuciados. Mis libros de cuentos intitulados Suicidios, Abominables, Macabros y Maleficio. Mis enunciados poéticos Luxfero, Lucubraciones, Revelaciones, Deus y Aciago. Mis Pensamientos profanos, Epitafios, Pensamientos dispersos […]

-¿Qué estás leyendo actualmente y por qué?

-Tengo interés en conocer lo que escriben los más jóvenes y en leer ensayos de profesores universitarios [Los hijos de Acteón, de Mantilla Chaparro, por ejemplo]. Siempre releo a filósofos clásicos como Shopenhauer, Mill, Niestsche, Prohudom, Marx, Cappelleti, Sartre, Séneca y otros. Hace poco leí El niño que fui, de Saramago [no me gustó, muy frívolo]. Un libro de una chica que afirma ser mi discípula, y que me impactó, titulado Mundo inmundo [Marie Josue Saintux]. Me encanta la generación de relevo de los Herederos del Caos que conformamos los hacedores nacidos a partir de la mitad del Siglo XX, y que, durante el alba del XXI, todavía podemos ser, mediante nuestros escritos, A la Humanidad Lesivos o Venerables. Qué importará a los desahuciados del mundo.

-¿Tienes planes, alguna obra nueva?

-Tengo inéditas dos novelas breves: Escorias y Decapitados. La antología máxima de mis cuentos, titulada Absurdos, y El despotismo [ensayo] que me gustará publicar durante el 2009. Fueron escritos entre los años 2007 y 2008. No escribiré durante varios meses, porque me siento intelectualmente fatigado y porque el nefasto ambiente político venezolano me inquieta u ofusca.

-¿En tu trayectoria como escritor, cuales han sido las trabas y los procesos mentales que han desligado todos los inconvenientes para que tu obra fluctúe con propiedad?

-Mis días infantes fueron felices, aun cuando plagados de «espectros» de mi imaginación, en un campo petrolero venezolano. Mi pubertad no fue tan apacible y estuvo expuesta a los peligros de la pre-iconoclasia que finalmente daría fama al desenfreno e irreverencia de los jóvenes de la famosa Década de Los Años Setenta [Siglo XX, claro]. Mi adolescencia fue sitiada por los alucinógenos, el rock, la disipación sexual, lecturas filosóficas, el hessenianismo, sartrenianismo, camusianismo, millernianismo, beatlesianismo, the peace and love, la ruptura y ningún concilio con quienes emprendieron guerras mundiales [había que esputar contra las ideas imperantes]. Mi edad adulta ha estado signada por una responsabilidad que no pretende exculparme. Trabajé durante casi treinta años en una de las universidades venezolanas mas vetustas, venerables, nunca senil, de origen clerical. Estoy en situación «de retiro legal», pero todavía mantengo cierta presencia en sus recintos.
.

-¿Qué opinas de la Literatura Venezolana, algún autor que desearías comentar?

-La venezolana es una nada reprochable literatura, parida por talentosos escritores: algunos de los cuales, inexplicable e inexcusablemente, se han colocado en decúbito frente a quienes capitanean ese insulto a la inteligencia denominado Revolución: que no gobierna para el vulgo sino que inflige, que fortuitamente lastima, manipula con inmoral propaganda, infecta conciencias y tima a los ingenuos e ignorantes.

La «Revolución Venezolana» es una chatarra ideológica producto de inteligencias abortadas durante los Siglos XVIII y XIX, y que, eufemísticamente, pretenden difundir bajo el nombre de Socialismo del Siglo XXI. Si menciono uno, dos, tres autores venezolanos que me persuaden […] Si lo hago, quienes no sean incluidos en mi sumario podrían sentirse aludidos. No me interesa querellarme con canallas, con quienes capitulan por mendrugos, fatua figuración pública o por cobardía. No es lícito inclinar volitivamente la cerviz frente a criminales con poder de mando político.

-¿Cómo nace tu obra «Escorias»?

-Se trata de una novela rigurosamente existencialista, con algunos elementos que estigmatizan mis ficciones y que críticas como la profesora costarricense Shirley Yorleny Montero Rodríguez califica como post-modernos. Mi edad y mis depresiones me han convertido en una persona más vulnerable, motivo por el cual mis experiencias con los personajes que protagonizan en Escorias me afectaron tremendamente. Al extremo que intenté suicidarme un par de veces, con sobredosis de antidepresivos mezclados con licor. Anhelé se me oficiara un tedeum.

-Dentro de la novela vemos un fuerte referente en el alcohol, ¿lo utilizas para escribir?

-No, nunca escribo cuando bebo. Tampoco platico con Baco todos los días. Puedo dejar de libar durante meses. No rindo culto a la bohemia. Quise consagrarme al ascetismo, pero me gustan las mujeres.

-Dicen que leer un libro es iniciar una aventura y dejarse en manos de un guía que te conduce a un lugar por descubrir. ¿A dónde se puede llegar de la mano de Alberto Jiménez Ure?

-Si no está psíquica e intelectualmente alerta, quien me lea con excesivo apego podría estar cometiendo un gravísimo error. En cualquier calle, me ha ocurrido toparme con jóvenes que se han arrodillado ante mi para llamarme Luxfero y ello me produce estupor.

-En una frase de tu obra «la Vindicación del Caos», dices:

Aquí estamos La Naturaleza y yo:
En el Panorama de la Literatura Venezolana,
Un hacedor que inspira suspicacias
Y murmuraciones malsanas.

¿De alguna manera te sientes excluido?

-No excluido. Me siento sistemática y absurdamente difamado, inculpado por cometer una literatura distinta y descarnada. No soy el monje, monstruo o degenerado que irrumpe en las tramas de mis novelas o cuentos. Frente a mi narrativa, soy el pontífice que se aparta. Pero, si adhiero a mis enunciados poéticos. Ese soy. Ya no narrador omnisciente, sino quien no teme a las Tinieblas cuando forzosamente transita por la jurisdicción de los que andan por el mal sendero.

-¿Has tenido algún maestro indiscutible?

-No. Nadie, jamás, se atrevió a ser mi «maestro». Pero, durante mi iniciación literaria pública, tuve el padrinazgo de Juan Liscano. Fue un notable poeta y ensayista venezolano de gran prestigio internacional. Amigo e interlocutor de Octavio Paz, Cabrera Infante, Neruda, Borges, Bioy Casares, Victoria Ocampo, Vargas Llosa, Otero Silva, Carlos Fuentes, Reinaldo Arenas, Alejo Carpentier, Uslar Pietri, Rómulo Gallegos […] Fue asesor de algunos presidentes de Venezuela y pertenecía a una familia de pudientes, de propietarios de bancos.

-¿Qué consejos darías al lector de esta revista, hombres y mujeres con ganas de reflejar sus propias historias?

-Que no tiene sentido ser un hacedor maquillado y temeroso. No importa qué pueda suceder o qué consecuencias pudieran generar nuestras invenciones o testimonios, nuestro librepensamiento. Los escritores no tenemos por qué ser culpables cuando procedemos guiados por la Razón Inmutable.

-Regálanos unas últimas palabras sobre cualquier tema que te interese...

-Durante los siglos VII-IV a. de C., los intelectuales griegos versificaron sus reflexiones y se produjo, sin interdicciones, el parto de ese objeto de la discordia que en nuestra realidad y tiempo conocemos como [Literatura] Poesía. Todos los textos eran escritos en versos y tenían rasgos épicos. La guerra por la dominación entre poblaciones fijaba esos cantos, esas formulaciones. Al cambio de las cosas, queda explícita su inmortalidad.

[*] Fundador de la Revista de Creación Los Herederos del Caos. California, EEUU.